Fans Section (TR Fan Fiction)TRU Quiz

(By Luillo)

 

Tomb Raider

El Secreto Maya

 

Dedicado a el Web Master Sermongar

Sin ti, nadie tendría esta oportunidad. 

 

Capitulo 1.

Diario.

 

“¡Las leyendas eran ciertas!, en la antigua cultura Maya existía un artefacto, el cual podía controlar las mentes de las demás personas con tan solo desearlo, por muchos años, he dedicado mi vida a la búsqueda de este objeto y creo que por fin he dado con el lugar atesorado…”

 

Diario de Jhonas Kilt. Párrafo 12, Pagina 34.

 

                – Y he aquí donde termina la lectura, que común… el libro tiene manchas de sangre, paginas faltantes y manchones de tinta que hacen a su vez imposible de leer algunas palabras, parece ser que hay alguien más como siempre atesorando este artilegio – dijo Lara acompañado de un pequeño suspiro.

– Lo siento Lara, pero no creo que podamos averiguar el paradero del ladrón, y aunque lo lográramos, ¿nosotros que podríamos hacer para recuperar las paginas restantes del libro? – contestó Zip con un tono de preocupación.

– Eso es bastante sencillo Zip, lo que siempre hacemos, llegar con una taza de té, galletas y unas cuantas amuniciones de mis queridas 9mm, persuadir sutilmente a el bastardo que está interponiéndose en nuestro camino y recuperar únicamente lo que nos interesa, en este caso serian las paginas faltantes del libro.

– Si, como todo es tan sencillo para ti… – fulminó Zip.

 

                Dos días después, y tras haber hecho una extenuante investigación en el diario, Zip se dio por vencido, no creía lo que veía, un diario de un científico tan reconocido como Jhonas Kilt y aun así este no contenía ni un secreto en el ó al menos eso era lo que Zip creía.

 

                – Permíteme ese diario Zip  – Incitó Lara un poco agresiva. 

– Como quieras, pero nunca encontraras nada en él, ten, es todo tuyo, suerte buscando algo inexistente  – dijo Zip algo cansado.

– Veamos… bordes lisos… paginas traslucidas… podría ser fabricado en el extranjero… ¿Por pura casualidad Zip, encontraste alguna información sobre donde pudo haberse fabricado este objeto? – preguntó Lara a Zip.

– No, y si lo hubiera hecho, ¿En que nos habría podido ayudar eso?, digo, es una simple imprenta no creo que ellos sepan donde se encuentra el “propietario” de aquellas paginas faltantes  – contesto Zip ágilmente.

– Mi querido Zip, ese fue tu primer error, al ser Jhonas Kilt un reconocido científico y arqueólogo, ¿Tu crees que seria tan fácil averiguar sus secretos?, por supuesto que no, por eso primero necesito saber si su imprenta o lo que sea, me confirme si le fabricaron algo especial a este libro; todo es posible en el mundo actual, tu mas que nadie debería saber eso –  explicó Lara con tono intimidante.

– Ehm… pero claro Lara no se me había ocurrido hasta ahora que lo mencionas, tienes toda la razón creo que podría buscar la fabrica de donde salio este ejemplar, si me permites 15 minutos te proporcionare el lugar preciso.

– Te doy 5 minutos, y si no lo encuentras puedes empezar a decirle adiós a tu pequeño juguetito – amenazó Lara apuntando hacia un nuevo y pequeño helicóptero al cual se le podían visualizar varias modificaciones.

– ¡NO!, lo que sea excepto mi nuevo RH3 – contesto Zip completamente en pánico.

– Pues así como vas, yo creo que en 4 minutos ya no existirá – respondió Lara con una grande sonrisa.

– ¡TEN! aquí esta el lugar, lo pude encontrar gracias a un sello que estaba al final del diario, ¡ahora deja en paz a mi RH3! – gritó Zip.

– Así se hace mi estimado amigo, vez, fue mas divertido de esa manera y ahora todos somos una familia mas feliz; pero ahora creo que es un buen momento para indagar mas sobre esta compañía – concluyó Lara.

 

Capitulo 2.

El Templo de Plata.

 

                Era un día nublado, mas sin embargo muy luminoso y después de un largo camino hasta una zona rural se empezó a percibir una pequeña ciudad desierta, Nuremberg de Alemania. La nieve invadía gran parte de la pequeña ciudad de madera, se podían percibir unos pocos colores musgo en las fachadas de las antiguas casas, a lo lejos, animales de la pradera se visualizaban por el borde de un pequeño bosque cuyas ramas habían sido cubiertas por la nieve y daban una sensación de tristeza debido a su poca vegetación.

 

                Lara caminó hasta llegar al centro de la ciudad, llevaba un atuendo casual, el cual apenas servia para cubrir el frío de la zona, su par de pistolas gemelas y sus impecables botines negros los cuales habían recibido una pequeña modificación, agregándoles una nueva y deslumbrante puntera de metal. Observo con mucha atención su alrededor, y tras advertir que no se encontraba en un peligro, al menos eminente, se aventuro a entrar a una pequeña capilla, la cual como el resto de la ciudad, se encontraba en una condición deplorable, las largas y extensas butacas se encontraban rotas y abandonadas en un extremo de la misma, Lara afianzo un candelabro que se encontraba a la mano, lo encendió para ahuyentar la sombría y grisesca oscuridad, apenas había dado unos diez pasos cuando detrás de ella se escucho un fuerte estruendo, volteo  y desenfundo enseguida una de sus dos pistolas y con cautela retrocedió dando pequeños pasos hasta encontrarse detrás del altar.

                 – Veo que me has encontrado Lara – se escuchó una voz siniestra, pero a la vez un tanto familiar, Lara buscó la procedencia del sonido, pero no lo encontró. – Que niña tan mala, arriesgar tu vida por un objeto que no vale la pena, me das asco Croft – volvió a resonar la misma familiar pero siniestra voz.

– ¿Eso es lo que crees?, ¿Que arriesgo mi vida por un objeto que según tú, no tiene valor?, que poco me conoces, ¿Verdad Aliester? – respondió tranquilamente Lara buscando con precaución detrás del altar el cuerpo de su antiguo amigo.

– Ja, ja, ja, parece que esto será entretenido, ¿no crees Larita?, lastima que parece que tienes una pequeña desventaja.

– ¿A, si?, y cual seria esa dichosa desventaja, porque, a mi punto de vista, pareciera que tu eres el que la tiene.

– Porque, eres tú, la que no me conoce verdaderamente a mi.

Y tras terminar la oración, justamente enfrente de ella una deforme y cicatrizada cara apareció, era Aliester que con una mirada de cólera y odio mencionó lentamente.

– ¿Verdad Lara?

Lara palideció y en ese preciso momento levantó su pistola, pero antes de poder apuntar a la cara de su amigo, el suelo se partió en dos haciendo que Lara cayera hacia una gran y profunda oscuridad.

               

                – ¿Donde estoy?.... ¿Hola?.... ¿Hay alguien aquí?

Nadie respondió, Lara empezó a caminar lentamente sobre la oscuridad, esperando no tropezar con alguna imperfección en el suelo, poco a poco comenzaron a aparecer pequeñas antorchas adheridas a la pared con una minúscula flama, prosiguió hasta que se encontrarse varada en un desvío dividido en 4 canales, con calma, esperó tratando de percibir algún ruido, y no fue en vano, ya que después de unos minutos se escucho un gemido proveniente de uno de ellos, rápidamente localizó la fuente del sonido y decidió el camino a seguir.

                 – Con que era esto…– comentó consigo misma el pequeño descubrimiento que había hecho – Es sorprendente, pero, ¿Porque Aliester querría traerme a este lugar?

Frente a ella, se localizaba una gran construcción datada de hace siglos, parecía que la arquitectura era de procedencia Maya por los jeroglíficos e imágenes en las paredes. La iluminación provenía de unas pequeñas aberturas en el techo y hacia que todo se viera de un color similar a la Plata, todo era tan brillante e iluminado. Empezó a recorrer el lugar con una cierta atención en los detalles, hasta que encontró unas escaleras que conducían hacia el centro de la construcción, sin pensarlo dos veces empezó a bajar por las escaleras, apenas terminadas, observo que al centro había un pergamino sostenido por dos personas platinadas las cuales tenían en su piel una escritura bastante peculiar, un maleficio.

– Veamos, “Quien ose adquirir este pergamino, será condenado a vivir una eternidad en las garras de Ah puch Dios de la muerte y el inframundo”….hmmm, suena prometedor… es una lastima que no crea en estas cosas.

Retiró el pergamino de las manos de sus poseedores y en ese preciso momento, de las paredes, empezó a liberarse un gas de color y olor desagradable, respiro hondo y pensó – "Porqué estas cosas nunca pueden ser mas fáciles".

Guardó el pergamino en su mochila, y se desplazo lo más rápido posible hacia las escaleras, a mitad de camino, las paredes empezaron a cerrarse poco a poco amenazando con despedazarla, con toda la fuerza que le quedaba, corrió para evitar ser aplastada, vio a lo lejos como una cadena se movía lentamente conforme las paredes se cerraban, sabía que no lo lograría, en un intento desesperado removió de su funda rápidamente una de sus pistolas gemelas y con la precisión de un experto disparó hacia la cadena, ésta enseguida se rompió, pero ese era otro problema ya que las paredes seguían cerrándose y ahora las escaleras se empezaban a empinar, de la nada a unos cuantos pasos de llegar a su destino, con las escaleras prácticamente inexistentes y la pared a menos de un metro de terminar su rumbo, una cuerda apareció frente a ella, la tomo con toda la rapidez y fuerza posible y en un abrir y cerrar de ojos fue impulsada hasta el tope de las escaleras.

                 – Guardias, no dejen de apuntarle a la Señorita ella tiene algo que me pertenece, ¡Dame el pergamino Croft! – gritó una voz recelosa y con impaciencia.

– No creo que sea mucho de tu incumbencia Aliester, veras, ya se todo sobre la compañía, no creo que estén muy felices al darte esto a ti… de nuevo – respondió Lara agresivamente.

– De que compañía me estas hablando, no conozco nada, estas demente. 

– Seguro que si, el problema es que ellos te conocen muy bien a ti, y digamos que… hice un pequeño pacto con ellos gracias a la información que me proporcionaron sobre el diario que tu me regalaste hace 2 años, ya sabes el diario de Jhonas Kilt el famoso científico – antes de que pudiera Aliester abrir la boca, Lara prosiguió – Si, exacto, me leíste la mente, ese que desapareció misteriosamente y que gracias a Zip pude encontrar de nuevo, ¿Tenías todo planeado desde el principio verdad Aliester?, darme el diario… que se perdiera misteriosamente… claro después de un tiempo aparecería, evidentemente, con paginas faltantes pero aparecería, confiabas plenamente en el hecho de que el diario no tenia más secretos, es una lastima que pude contactar con la empresa que lo fabricó, ellos fueron los que me revelaron tus secretos y los del libro, tú robaste ese libro de su poder y trataste de esconderlo en mi mansión – fulminó Lara con una mirada penetrante en los ojos de Aliester.

– Bien Croft, bien, parece que has descubierto todo, es una lastima que de nada te servirá cuando mueras, considéralo como una venganza por lo que me hiciste en el rostro, eso de quemar tu mansión fue algo en realidad genial, y es una lastima que ese diario no se quemó junto con tu humilde y nada modesta casa, ahora dame el diario y prometo que tu muerte será rápida y poco dolorosa – con cara de satisfacción, Aliester termino esta última frase.

– Está bien, parece que has ganado. 

Lara se acercó poco a poco, sus latidos se hacían mas fuertes con cada paso dado, quería escapar pero no sabía como,  miró rápidamente a su alrededor y vio la cadena que ella misma había desquebrajado, con un rápido movimiento, desenfundo sus armas y después de 3 perfectos tiros, desarmó a los guardias de Aliester, corrió hacia la cadena que estaba  apenas 1 metro por encima de su cabeza, y antes de topar con el muro, brincó y se impulso en el mismo para dar un salto sumamente estilizado y así poder alcanzar la cadena de color plata.

– Adiós chicos, mas suerte para la próxima… si es que existe.

Con movimientos tan ágiles como los de un gato, escaló la cadena que conducía hasta un estrecho acueducto, el cual terminaba curiosamente en un lago congelado por el frió, salto encima del hielo y con pequeños y orgullosos pasos lo recorrió hasta llegar a su fin.

  

Capitulo 3.

El Pergamino.

 

                Apenas hubo terminado de recorrer el lago congelado, Lara visualizó a un grupo de personas que aguardaban pacientemente fuera de una camioneta negra.

– Buenas tardes – saludo Lara al grupo de personas.

– Bienvenida Señorita Croft, es nuestro gusto poder escoltarla hasta la central de la compañía, nosotros somos… – y fue mencionando los nombres de cada uno de sus compañeros concluyendo con el suyo.

– Mucho gusto chicos, como les habrán comentado sus superiores, me tienen que proporcionar una contraseña, o de lo contrario, me temo no duraran mucho tiempo en pie – exclamo Lara.

– Claro la contraseña es… – pronunció uno de ellos.

– Esta bien, me han convencido, soy toda suya.

Y así fue como Lara abandono los blanquizcos y hermosos bosques de el pequeño y desierto pueblo de Nuremberg mientras avanzaba en aquella nada modesta camioneta.

 

                Después de un largo viaje, lograron llegar a su destino aun en Alemania, se encontraban en una pradera cubierta de una nieve tan clara que lastimaba la vista. En frente de ellos yacía una puerta negra que hacia un contraste exquisito con la nieve, y justo detrás de ella, un hogar completamente destruido que reflejaba suciedad comparada con toda la pureza en la que en ese momento se encontraban parados.

 

                – Me podrían explicar ¿Qué es todo esto? – enfatizó Lara, pero antes de que alguien pudiera responder, la puerta comenzó a abrirse con un pequeño crujido; como era normal, detrás de ella solo se visualizaban las ruinas de aquella casa, un miembro de su escolta fue directo hacia ella y desapareció rápidamente tras haberla cruzado, Lara respiro hondo, y siguió los pasos de su compañero, sintió una enorme presión en todo su cuerpo, temía explotar.

 

                Después de un santiamén que ella consideró eterno, se encontró en un largo y estrecho pasillo extremamente luminoso y con un techo inalcanzable, pareciera no tener fin, el piso era negro y las paredes blancas continuando con ese extraño contraste, esperó a la llegada de otro de sus compañeros, pero estos nunca aparecieron, así que empezó a recorrer el gran pasillo. Antes de lo previsto, se encontró en una habitación cuadrada de amplias dimensiones, contenía flechas de color negro en las paredes que apuntaban hacia diferentes direcciones, se acerco a una flecha que sobresalía, pero antes de poder apenas tocarla se escucho detrás de ella.

– ¡Excelente Lara, lo conseguiste!, escapaste de el templo y conseguiste el mapa, ésa es mi chica, sabia que no me defraudarías, entrégame el pergamino, lo descifrare para así poder empezar nuestra búsqueda del prestigioso artefacto Maya antes de que caiga en manos equivocadas.

Era Aliester, extrañamente sus cicatrices se habían desvanecido  y tenía un tono más amable.

– ¿Dónde estoy?, como es posible que tu estés aquí con migo, y, ¿Porqué ya no tienes tus horrorosas marcas?.

El silencio después de las preguntas de Lara era abrumador, hasta que por fin Aliester respondió.

– ¿De que hablas Lara?, bueno, eso no importa, entrégame el pergamino para poder empezar a trabajar con el.

Un poco espantada, Lara se acerco despacio a Aliester, éste le guiño el ojo y sonrió conforme avanzaba, retiró el pergamino de su maletín y antes de entregárselo, levantó la mirada y pronunció con seguridad.

– Tu no eres Aliester – desenfundo su arma y en un abrir y cerrar de ojos, disparó.

 

                Un segundo después de el disparo, Lara despertó en un sillón de piel blanca con puntos negros, miro de nuevo a su alrededor, noto la presencia de personas con largas batas negras, una de ellas mencionó.

– Buenas noches Lara, disculpa por haber jugado con tu mente de esa manera.

Aturdida y enfadada, Lara se levantó de un golpe, pero enseguida desvaneció, una vez en el piso, notó que la habían despojado de todas sus pertenencias, ahora vestía un camisón blanco que le llegaba hasta las rodillas y se encontraba descalza.

– ¿Qué me han hecho? – pronunció lenta y cansadamente, a lo que el mismo hombre respondió.

– Teníamos que asegurarnos…. perdón.... e-es que es un poco difícil de explicar…. nosotros teníamos que confirmar tu desconfianza hacia el hombre que nos robó y te estafó – terminó de explicar el señor.

Lara agacho la cabeza, y llevo su mano hacia ella tratando de calmarse tallándose fuertemente la frente.

– ¿Obtuvieron lo que querían?, díganme donde estoy, quienes son ustedes, que fue lo que pasó después de cruzar aquella puerta negra, y lo mas importante de todo, donde esta el pergamino que recupere de aquel templo de plata – exigió Lara.

– No se preocupe, las respuestas llegaran pronto, no hay prisa, lo que ahora tiene que hacer, es descansar, mañana por la mañana responderemos todas sus interrogatorias, ¿Esta claro?

Dicho esto, Lara se levantó de aquel frío suelo, y fue guiada hasta una habitación muy familiar, era una replica exacta de su antiguo cuarto en la mansión, abrumada por la sorpresa, cerró su puerta y se dispuso a descansar.

 

                A la mañana siguiente, Lara ya no se encontraba en su viejo dormitorio, se encontraba en un cuarto vacío de paredes negras con puntos blancos así como todo lo demás en aquella edificación. 

– Has de tener muchas preguntas, ¿Correcto Lara?

Un hombre había cruzado la puerta mas cercana, este, vestía con una camisa blanca y pantalones negros, hacía que se perdiese en la habitación rápidamente.

– Así es, ¿Que es lo que está pasando?, no entiendo nada, ayer me encontraba en mi mansión y ahora estoy en un lugar desierto y monótono. – preguntó Lara al hombre.

–  En realidad, esta compañía desarrolló una tecnología hace ya un par de años, recolecta los deseos de la mente y los proyecta por medio de pequeños circuitos escondidos en los pisos y paredes, así se crean ilusiones oculares, táctiles y realistas. Lo que sucede con el exterior del cuartel es similar, las ruinas que se encuentran detrás de la puerta negra, en realidad no existen, ahí es donde se encuentra nuestra edificación, pero, programamos los circuitos para escondernos del peligro exterior.

– Imagino entonces, que jugaron con mi mente y proyectaron los recuerdos que yá tenia de Aliester para poder comprobar que ya no confiaba en el…. que astutos….

– Tus observaciones son correctas, cuando cruzaste aquella puerta, nosotros proyectamos por medio de los circuitos, recuerdos tuyos, un tanto modificados lo acepto, y, justo después de haber disparado, desmayaste gracias a una sustancia química que habíamos esparcido por toda la zona. Poco después, despertaste en aquel lugar con el sofá de puntos negros, ¿Recuerdas?

– Por supuesto, no soy tonta. Muy bien, habiendo explicado todo esto, me podría decir, ¿Donde se encuentra el pergamino?, ¿Han descubierto algo importante sobre el?

– Claro, sígame por favor.

 

                Pasados unos cuantos minutos, llegaron a una zona de forma rectangular totalmente blanca, el hombre mencionó.

– Bueno, este es el lugar.

Se acercó al muro frontal, levanto una de sus manos y tecleo sobre ella como si estuviera repleta de números y letras. Habiendo hecho esto, la habitación empezó a partirse en varias secciones, las paredes blancas empezaron a desprenderse en segmentos rectos develando el ansiado color negro, momentos después, la entrada había sido cubierta por paredes transparentes previniendo la entrada a más personas. Un pequeño camino enfrente de ellos fue revelado al terminar la transformación de aquella habitación, lo único que mantenía su color original, eran dos flechas apuntando, cada una hacia un costado de aquel nuevo pasadizo.

– Por aquí – indico el hombre con cierta humildad.

– Veo que toman muy enserio el apego hacia estos dos colores – enfatizó Lara sarcásticamente mientras le seguía el paso a aquel señor.

Terminando de recorrer aquel pasadizo, se encontraron en una habitación blanca, bastante amplia, llena de personas en batas negras supuestamente en algún tipo de cometido, en el centro de aquella zona, se encontraba un grupo selecto, de 3 personas máximo, laborando sobre  un papel bastante amplio, a lo que Lara supuso, era el pergamino.

– ¿Han descubierto algo? – preguntó el hombre que Lara acompañaba a uno de sus compañeros en el centro de la habitación.

– Si, hemos descubierto por fin su significado – respondió uno de ellos felizmente – Es fascinante, es un mapa sumamente detallado sobre la locación del prestigioso artefacto Maya, se encuentra en una zona nunca antes explorada al sur de México, acorde al pergamino el nombre es “Tlactl” que significa “Zona de muerte” – concluyó.

– Parece ser que aquí es donde yo entro en acción, necesito las coordenadas precisas del lugar y que me regresen mi equipo – intervino Lara.

– No tiene de que preocuparse Señorita, su equipo esta recibiendo unas pequeñas modificaciones para hacerlo mas cómodo, nosotros la escoltaremos con un grupo de personas a aquel lugar para prevenir que Aliester pudiera interferir, ese objeto tiene que ser destruido pase lo que pase – le respondió aquel hombre a Lara.

 

Capitulo 4

A algunos pasos de el destino

               

                La noche era joven, Lara y su nuevo escuadrón se encontraban en las afueras de un bosque al sur de México preparándose para enfrentar su destino, poca era la visibilidad y aun con linternas y antorchas no se podía observar bien el entorno, el bosque tenia árboles de mas de 7 metros de alto, lo que hacia imposible la llegada por helicóptero, el terreno era disparejo, y cualquier miembro que perdiese la dirección del grupo, podría esperar una muerte segura.

 

                – Parece ser que ya estamos listos, chicos, por favor no se separen del resto de sus compañeros o no tendrán una noche muy placentera que digamos – amenazo Lara a los demás.

Segundos después, se adentraron a la oscuridad del bosque dispuestos a conquistar las ruinas ocultas de Tlactl, el camino no seria fácil y Lara lo sabía, pero estaba dispuesta a tomar toda clase de riesgo para impedir el mal uso de aquel misterioso artefacto Maya.

 

                Adentrados en el bosque, sonidos fantásticos empezaron a ser escuchados por los miembros de aquel escuadrón, lo que daba como resultado, un ambiente extremadamente tenso que provocaba que los soldados fueran más atentos previniendo cualquier situación de peligro, Lara por otro lado, parecía ser la hija del bosque, caminaba con seguridad y sin titubear, despreocupada de los sonidos ambientales.

– Esto podría estar invadido de antiguas trampas Mayas, cuiden sus pisadas, no quiero perder integrantes en tan temprana etapa – avisó Croft al resto del equipo.

Continuaron avanzando por el bosque, pero ahora con más cautela, pendientes ante cualquier interruptor que pudiera activar una de las letales trampas.

– Veo a lo lejos restos de muros y piedras por doquier, ¿Podría ser aquel lugar el templo? – confirmó un soldado del escuadrón.

– Lo dudo mucho, debería estar a unos cuantos metros enfrente de nosotros, no al costado, pero podríamos echar un vistazo, puede que nos provee de alguna pista para localizar el artefacto – afirmó Lara.

El equipo se encaminó hacia aquel lugar lleno de escombros, al llegar, Lara ordenó una pequeña dispersión sobre la zona para buscar algún objeto que les pudiera ser útil en su misión; momentos después y algo decepcionados por no haber encontrado nada, Lara y su equipo se empezaron a retirar de la zona para continuar con su camino hacia el templo de Tlactl, uno de ellos, antes de salir de aquel pequeño templo, se posó sobre una roca al centro del lugar, la piedra, empezó a hundirse lentamente, revelando una pequeña entrada a unos cuantos centímetros debajo del suelo.

– ¡He encontrado algo!, aquí, en el centro – chilló el soldado.

Lara se acercó a aquel lugar y le dió un vistazo antes de saltar a la abertura para acompañarlo.

– Muy bien, veamos que tenemos aquí, ¿Me permites tu linterna? – solicitó al soldado – parece ser que no tiene continuidad…. la puerta esta sellada…. – se acercó al muro sellado, colocó una de sus manos en el y empezó a recorrerlo de principio a fin buscando alguna roca sobresaliente o alguna hendidura – parece ser que… – empujó una de las piedras que formaban parte de la pared y enseguida, ésta empezó a desplazarse hacia la derecha, dejando a la vista unas escaleras que descendían hasta una habitación contigua – bingo, bien hecho compañero, necesito que me acompañes, ¡Los demás, vigilen la entrada y que nadie se acerque! – ordenó al resto de la tripulación.

 

                Descendieron hasta aquella habitación, apenas se podía alumbrar una porción de ella con la linterna, la oscuridad la invadía, empezaron a recorrerla lentamente examinando cada paso que daban, mas adelante, descubrieron el rostro de un Dios tallado finamente en una de las paredes señalando hacia el tope de aquel cuarto, ambos, alzaron la mirada descubriendo un pequeño agujero de unos cuantos centímetros de diámetro que yacía encima de ellos, Lara observo a su compañero e indicó.

– Esto es lo que haremos, voy a introducir mi mano sobre la abertura, necesito que la ilumines en todo momento para saber con exactitud lo que podría estar en ella, si por alguna situación se escucha algún mecanismo o ruido que provenga de algún lugar cercano a nosotros, retira la iluminación de mi mano, apunta hacia ese lugar y observa lo que sucede.

Lara inserto ágilmente su mano en el hueco y palpitó rápidamente su contenido, percibió un pedazo de listón, lo tomó y lo haló lo mas lejos que pudo.

– Que fue eso – exclamó el soldado un poco espantado luego de escuchar un acorde terrorífico, apartó la luz de el agujero y empezó a buscar la procedencia del sonido, rápidamente descubrió un pasadizo que conducía hacia otra habitación – Lara, parece ser que eso es lo que se ha revelado – explicó rápidamente.

– Si lo, he visto – soltó el pedazo de listón y enseguida el pasadizo volvió a cerrarse escuchándose aquel terrorífico acorde, semejante al rugido de un animal sumamente hambriento – Parece ser que tendrás que quedarte aquí halando aquel listón para que pueda entrar a la habitación – comentó Lara.

– E-e…. e-esta bie-en…. – aclaró el soldado sumamente nervioso.      

Lara adquirió la linterna de aquel militar dejándolo solo y en la oscuridad, se posó frente a la puerta secreta y le ordenó en la oscuridad que halara del cable.

 

                La puerta volvió a abrirse, la cruzo sutilmente y recorrió la habitación lentamente con la poca iluminación que obtenía de la linterna, buscó objetos que pudieran serle útiles para la misión, aunque segundos después, percibió un aroma similar al aceite, guiándose por su agudo olfato se acercó a la procedencia del aroma, retiró una varilla de bengala escondida en su mochila y la lanzo al supuesto contenedor del liquido, enseguida, este ardió y recorrió lentamente toda la habitación iluminándola completamente por las hipnotizantes flamas anaranjadas gracias a una serie de canales que lo contenían.

Ya iluminado, el pequeño cuarto se componía por 4 columnas, una en cada esquina, una serie de capullos adheridos al muro frontal, un pequeño bastón semejante a una llave, colocado en un estante de piedra al centro de la habitación, y la entrada que aun se encontraba descubierta al sur de todos los elementos.

Se acercó al estante que contenía la misteriosa llave, la tomó, y segundos después, del muro frontal, los capullos empezaron a explotar, revelando unos altos y monstruosos animales que carecían de orejas y ojos, por lo que Lara supuso que solamente podrían percibirla si se movía bruscamente, sin perderlos de vista, retrocedió lentamente hasta la puerta aun abierta, escucho gritos provenientes de la habitación contigua, no era una buena señal…., en efecto, la entrada se cerró bruscamente antes de poder cruzarla provocando que los animales enloquecieran, vertiginosamente trepó a una de las columnas que componían la habitación, de su espalda obtuvo una escopeta y empezó a descargar los cartuchos encima de los odiosos monstruos que se le acercaban, colocó una granada en la columna y se retiró corriendo lo mas lejos posible previniendo la explosión, un engendro la siguió, aunque antes de poder alcanzarla, Lara dio un gran salto de espaldas confundiendo al animal y posicionándose detrás suyo, le aventó la escopeta sin municiones aturdiéndolo aun mas y dió un pequeño brinco en su espalda, sujetándose fuertemente de su cabeza, la quebró, se escucho un sonido aturdidor, el techo se había desquebrajado creando una salida totalmente intencional.

 

                – ¡Que ha pasado aquí! – observó Lara saliendo de la estancia y encontrado los cadáveres de todos sus compañeros desmembrados y esparcidos por doquier.

Uno de ellos, el más joven, aun seguía con vida, inmóvil se encontraba detrás de un árbol esperando ser rescatado.

– ¡TU!, que ha sucedido aquí – exclamó Lara a su compañero.

–… No se como puedo seguir con vida, toda la tripulación murió frente a mis ojos luchando contra esas criaturas, yo…. no supe que hacer, entre en pánico, me escondí y esperé a que todo terminara, ¡Soy un cobarde!, no merezco estar con vida… yo… yo…. – las lagrimas brotaron de sus pequeños ojos esperando algún consuelo que nunca recibió.

– Necesito que camines lentamente hasta nuestro campamento y contacta con la compañía, explícales lo que ha pasado y resguárdate en uno de los automóviles, ¡No salgas!

– Entendido – confirmo el militar aún con lágrimas en sus mejillas.

– Parece ser que esta será una noche larga – concluyó Lara.

  

Capitulo 5

Aliester

 

                Lara retomó el camino hacia Tlactl, ahora con más cautela que antes, mientras avanzaba, observo en el frío bosque como el sol empezaba a mostrar su manta de luz dorada que iluminaba suavemente a los toscos árboles y mostraba con más claridad aquel sombrío panorama lleno de peligros asechándola.

 

                Enfrente de ella, creada en su totalidad por una inusual roca blanca y contaminada por hileras de hiedra, yacía una edificación intacta de superficie enorme dividida en 2 niveles. En los muros, se encontraba la escritura Maya, y una vereda llena de dragones tallados en piedra mostraba el camino hacia el acceso principal del templo, Lara avanzo lentamente admirando la belleza del santuario, tropezó con un listón apenas visible a mitad del camino… quedó inmóvil buscando alguna posible trampa que pudiera haberse activado, detrás de ella, comenzó a percibirse el sonido de una antigua maquinaria activándose lentamente, el empedrado empezó a oscilar cada vez con mas velocidad, comenzaron a mostrarse una serie de muros edificándose a los costados de la vereda haciendo imposible la partida del lugar, grandes estacas de metal surgieron en el origen del terreno amenazando con despedazar a cualquiera que estuviera cerca de ellas, seguida de una sucesión de garrotes que rápidamente se acercaban a ella, volteó hacia el final de la senda y observó como un hombre la miraba sugestivamente con una grande sonrisa burlona que invadía su rostro entero, la rabia se apoderó de Lara haciendo que todo lo que sucedía en aquel momento pasara inapercibido, lo único que ahora importaba, era el deseo de aniquilar a aquella persona lo mas rápido posible, las estacas se acercaban a ella con una velocidad impresionante, antes de que pudieran alcanzarla, emprendió camino hacia aquel hombre que a simple vista pareciera mofarse de ella, lo alcanzó, saltó sobre el derribándolo bruscamente en el piso, pero en el momento del impacto, salió disparada hacia uno de los muros que componían el templo, dejándola inconciente por un tiempo.

 

                – Me tome la libertad de retirar la llave de tus aposentos –  mencionó Aliester a Lara que se encontraba atada a las afueras del templo. – Era la única pieza que me hacía falta para poderme apoderar de el preciado objeto que se encuentra dentro de este magnifico templo… creo que es tiempo de continuar la travesía, Lara, tu serás nuestra guía, espero que no mueras en el intento.

– Suéltame Aliester y te guiaré hasta el artefacto, pero necesito mi armamento o nunca lo lograremos – gruño Lara.

– Denle a la señorita lo que desee, pero, si veo que te comportas… rebeldemente, serás la primera en padecer, ¿Entendido?

Lara se acercó al portón del templo y requirió la llave que le habían retirado, Aliester se la entregó, la colocó en un pequeño orificio del portón, unos tronidos se escucharon y la puerta se comenzó a abrirse lentamente, el grupo avanzó hacia los adentros del santuario, encendieron todas las antorchas para alumbrar aún mas el lugar pese a que la luz del día era suficiente para observar claramente dentro de él.

– Aliester, ¿Aún tienes las páginas faltantes del diario de Jhonas?, necesito saber si menciona este templo… aunque es obvio, ya que mágicamente lograste llegar a él.

– Pero por supuesto que las tengo Croft, y por ser tú quien las pide, te las prestaré – renegó Aliester.

– Que amable de tu parte – respondió Lara con un tono sarcástico.

Indagó de las páginas información sobre el templo con el fin de poder encontrar con más facilidad el artefacto.

– Parece ser que esta habitación está resguardada por las criaturas que destruyeron a mi tripulación, no toquen nada a menos que yo lo indique – aseguró Lara – Necesito a 2 personas al norte de la estancia, encontraran un par de palancas, jálenlas y esperen hasta que se posicionen cerca del suelo, esto abrirá una bóveda cerca de nosotros, búsquenla y no se acerquen mucho a ella.

Los soldados se posicionaron enfrente de los interruptores y los activaron lentamente, un militar del grupo de Aliester localizó la posición de la puerta e ignoró la advertencia de Lara caminando hacia ella, el pasillo era estrecho y oscuro, se adentró lentamente…. un grito aterrorizante resonó en el templo, todos sabían que alguien no había seguido las indicaciones dadas, rugidos resonaron por doquier momentos después, el equipo entero se preparó para lo peor.

– ¡No se separen! – ordenó Aliester.

Los rugidos cesaron, la tensión era cada vez mayor mientras esperaban el ataque enemigo, Lara conocía la desventaja de las criaturas pero no se la develó a los demás, el equipo de Aliester empezó a moverse bruscamente buscando a los enemigos, se escucho un nuevo quejido humano, la tripulación se espantó aun mas, nadie sabia donde podrían estar resguardadas las criaturas, algunos fueron invadidos por el pánico y corrieron a la salida tratando de salvarse, pero esa fue una mala decisión, los monstruos salieron de su escondite y se dieron a conocer persiguiendo a todos los integrantes que escapaban del santuario, un miembro del equipo anunció su posición, fue ahí cuando la batalla comenzó, Lara por otro lado se había escabullido lentamente hasta el nuevo pasadizo sin ser vista por los demás.

 

                – ¡CROFT! – Se escuchaba a lo lejos la voz de Aliester.

– Parece que los he burlado al menos por ahora, tengo que apurarme y destruir el artefacto antes de que caiga en manos equivocadas.

Al finalizar el pasadizo, se encontró con un pozo lleno de agua cristalina, pareciera como si recibiera mantenimiento diariamente, respiró hondo y se sumergió rápidamente en el canal, dentro de el, habían unos cuantos orificios por los que traspasaba la luz, iluminando el pequeño estanque, Lara nadó lo mas rápido posible tratando de llegar al otro extremo antes de que su respiración caducara, parecía no haber peligros dentro del estanque, su suposición era correcta, aunque antes de poder llegar al extremo, detrás de ella una presencia extraña se acercaba a un paso extremadamente veloz, pudo verlo acercándose, Lara terminó de nadar por el estanque a un santiamén de morir ahogada, pero ese no era el momento adecuado para tranquilizarse, una bestia se acercaba rápidamente mientras ella se reponía, se impulsó hasta las grandes escaleras que guiaban el camino hacia una nueva habitación debajo del santuario y se preparó para enfrentar a la bestia que se acercaba.

 

                Esperó pacientemente, pero la bestia nunca se presentó, fue como si algo le hubiera sucedido, salió con cautela de su escondite y continuó bajando las escaleras con forma espiral hasta llegar a una última habitación en el templo, la habitación, se encontraba colmada de oro, pareciera que fuese forjada en una mina hace cientos de miles de años, justo al centro, se encontraba el ansiado artefacto flotando en el aire como si fuera un sueño, aún desconocía si aquel lugar fuera seguro, pero de una cosa estaba segura, tenía que destruir aquel objeto costara lo que costara. Detrás de ella se lograron apreciar una serie de susurros extraños, no parecían ser de algún humano ni de alguna creatura protectora, los susurros subían de entonación cada segundo que pasaba, Lara recorrió con la vista el palacio de oro buscando algún escondite, escaló una de las paredes sobresalientes mientras observaba que sucedía, logró visualizar una especie de espíritu atravesando la habitación lentamente y hablando para si solo, cada vez se acercaba mas al prestigioso artefacto, el espirito roto y fijó su vista en Lara, pronunció una serie de juramentos en un idioma poco entendible, volvió a rotar su cuerpo hacia aquel bastón de poderes inigualables, pareciera como si él lo quisiera, Lara descendió de el muro y atravesó lentamente la habitación quedando cerca del espíritu, el espectro levito hacia ella y se introdujo en su cuerpo, Lara no concebía sucedía, ya no podía controlar su cuerpo y sus pupilas denotaban un resplandor sobrenatural, ahora era prisionera de sus pensamientos.

 

                – Sabia que aquí te encontraría Lara – detrás del cuerpo de Lara se encontraba Aliester que la contemplaba con una mirada sombría – ¿Que es lo que te ha sucedido en los ojos corazón?, acaso ansiabas verme, que dulce de tu parte, aunque, gracias a ti ahora nadie me vigila y puedo hacer lo que quiera con tigo.

“Your laipnība ir kontrolēt ar cilvēkiem ārpus sevi, nevar saņemt šo mērķis vai labas cilvēces ietilpst riska, ja Jums aizmirst, kas jums strādā un ir mājiens par šādu jauku persona iznīcināt to” (1) – susurro el espíritu por medio del cuerpo de Lara.

– Este no es momento de juegos, necesito el artefacto que esta detrás de ti o de lo contrario me veré obligado a tomarlo sin piedad.

–  “Šie brīdināja” (2).

Sin importarle, se acercó al inmóvil cuerpo de Lara, como vio que éste no reaccionaba, se colocó detrás del artefacto y extendió la mano para tomarlo, la mano de Lara se posó sobre su brazo y le hizo imposible estirarla mas.

– Que me haces Croft, ¡Suéltame en este momento!, mi intención no es lastimarte pero si es necesario lo haré.

“Vienalga” (3).

Aliester suspiro y de un jalón retiró la mano de su brazo.

– Lo siento Croft – removió de su funda un revolver y lo disparó hacia Lara – En realidad nunca planee lastimarte.

 

                El cuerpo de Lara yacía sin vida en el suelo de aquel templo, Aliester respiró lenta y nerviosamente por haber herido a su amiga, ahora nadie se podría interponer en su camino, el preciado artefacto Maya sería suyo.

 

(1)        “Tu bondad esta siendo controlada por personas ajenas a ti, tu no puedes obtener este objeto ó el bien de la humanidad caerá en peligro, a menos que olvides para quien trabajas y ayudes a esta amable persona a destruirlo.”

(2)       “Advertido estas.”

(3)       “Como gustes”

Capitulo 6

Regreso

 

                Aliester llevaba consigo el preciado objeto mientras salía de aquel maravilloso templo Maya, por fin lo había logrado, pero, ¿A que precio?, mató a su mejor amiga.

– Que he hecho… como pude… Lara, perdón, no fue mi intención, ellos amenazaron con matar a mi familia si no conseguía el objeto, ¡DIOS! ¡QUE HE HECHO!... ¡Croft!..... – profanaba Aliester a los 4 vientos mientras las lagrimas brotaban de sus ojos.

– Como… pudiste… no lo entiendo Aliester, pensaba que aún dentro de ti yo era tu compañera, pensé… que alguien te estaba controlando, pero… me disparaste… me… mataste.

– ¿Lara?, donde estas… perdón por lo que hice, me siento desquiciado, nunca podré vivir en paz con migo mismo, mi castigo será la muerte… mi destino no será el paraíso – mencionó mientras colocaba su revolver dentro de su boca – Lo… lo siento.

– ¡ALIESTER NO!

Aliester detuvo bruscamente su intento desesperado por suicidarse mientras Lara caminaba detrás de el lentamente sin herida alguna.

– ¿Lara?, pero… estas viva, yo… yo te maté, lo vi con mis propios ojos.

– No Aliester, yo presencié todo, pero no controlaba mi cuerpo, algo extraño me poseyó, cuando tu me disparaste, el espíritu se desvaneció y detuvo el impacto dejándome inconciente por unos segundos – respondió lentamente y tratando de sonar lo mas cuerda posible.

Sorprendido, Aliester se tiró a los brazos de su compañera mientras lloraba amargamente.

– Perdón Lara, pero ellos me amenazaron con matarme a mi y a mi familia… tenia que hacerlo, pero nunca quise herirte, fue una reacción imprudente e infantil.

– ¿Quienes te amenazaron Aliester?

– Kiel… la compañía Alemana.

–  Así que… ellos son la mente maestra, Aliester, jugaron con nosotros, normalmente no soy una persona vengativa, pero creo que esta situación lo amerita.

 

                De regreso en Alemania, Lara fue guiada hasta el cuartel general de la empresa Kiel, fue recibida gratamente por el Dueño de la institución en una habitación Blanca.

– Bien hecho Señorita Croft, ha recuperado el artefacto, ¿Que ha pasado con Aliester? – preguntó el jefe de la empresa.

– Aliester ha muerto, no nos tenemos que preocupar mas por el.

– Excelente, parece que nuestros problemas se han resuelto, de prisa, déme el objeto para poder resguardarlo y alejarlo de las manos enemigas.

– Claro señor presidente, es un honor haber sido de ayuda en la recuperación de este artefacto tan…. valioso – Lara tomó el báculo de su mochila y lo acercó hacia las manos del anciano – Pero… porque nunca me dijeron que éste fue un juego arreglado desde el comienzo, Aliester en realidad no era malo, ustedes lo amenazaron y cicatrizaron su cara para poder tener una coartada coherente y crear un odio de mi hacia él.

– Pero de que habla Señorita Croft.

– Usted más que nadie lo sabe – retrocedió con el báculo aun en manos.

– ¡GUARDIAS! – varios agentes se presentaron en la habitación esperando ordenes de la directiva.

– Parece ser que no se puede confiar en usted ¿Verdad?

 

    – ¿Que sucedió en la empresa Lara? – preguntaron Aliester y Zip al unísono.

– ¡Chicos!, que gusto tenerlos a ambos de regreso en la mansión. – afirmó Lara – Sucedió raro, justamente antes de entregarle el artefacto al dueño para que se hiciera cargo de él, todos en la empresa enloquecieron, yo creo que fue algo que comieron, así que… tendré que conservar el objeto para que nadie se acerque a él, digo, al menos hasta que se recuperen.

– Yo creo que para eso tendrá que pasar mucho tiempo – Agregó Zip.

– En efecto Zip, parece ser que nunca van a poder reponerse.