Sección Fans (Relatos TR) TRU Quiz

(By Kurtiscroft - 1º ganador)

 

Tomb Raider

Hellheim

-"Explícame de nuevo que haces ahí Lara.".
- Según lo ultimo que averigüé en los libros de mi padre, Zip, Hellheim y Avalon , para buscar el templo de la diosa Freya he de empezar por el norte de Escandinavia, en él supuestamente tendría que estar su collar, que me permitirá entrar en el mítico templo de las diosas guerreras, las valquirias, y desde ahí llegar al Valhalla y buscar la entrada al Hellheim en alguno de sus mapas divinos.
- "Lo has pintando muy fácil."
- Pues Zip, es muchas cosas menos fáciles, corto transmisión. Cuando llegue conectaré los micrófonos por satélite.
Lara tapó el portátil dejándolo encima de la mesa, cogió sus pistolas guardándoselas en el cinto y su chaqueta, de piel gruesa para protegerse del frío exterior, haciendo juego con sus pantalones largos y las botas. Salió de la cabaña y se subió a la moto que tenia aparcada en la puerta, Arranco y se puso rumbo a Murmank donde, según los libros de su padre, se encuentra el templo de la diosa Freya, divinidad del nacimiento y la fertilidad, además de mano derecha de Odín. Lara buscaba en esos momentos su collar Brisingamen que le abriría las puertas para llegar al palacio valquirio.
Una vez que hubo llegado se bajó de la moto y saco los prismáticos.
- Por lo que veo no hay ningún templo a la vista por aquí, aunque según los últimos informes geográficos hubo muchas avalanchas de nieve y el templo podría estar enterrado sin ningún problema. Será mejor que me ponga manos a la obra.
En esa dirección veo un desprendimiento reciente, así que empezaré por ahí. Aunque antes...
Lara sacó de su mochila los auriculares y se los puso, asimismo cogió su portátil lo puso en el suelo y le dió la señal a Zip para que la conectase con la mansión por satélite.
- Hey Lara, has encontrado el templo?
- No Zip, dile a Alister que mire en los libros su situación exacta según la mitología y tu mira por el satélite. La zona es muy amplia y no para de nevar.
- Dalo por echo Lara, cuando encontremos algo te aviso, por cierto ¿no echas de menos el calor de la mansion?
- Si Zip, por lo tanto buscad eso para que coja rápido ese collar y pirarme de aquí cuanto antes.
- Huy que malos humos- dijo Zip con un toque de ironía en la voz.
- Zip....- le respondió Lara con una entonación amenazante.
Se subió a la moto y condujo hasta el montículo de nieve que había observado recientemente con los prismáticos. Mientras se acercaba se distrajo un momento y un oso polar se cruzó justo delante de la moto. Lara hizo un giro brusco que casi consigue tirarla de la moto.
- Ufff!!!! por los pelos, oye osito casi me matas ¿estarás contento, no?. ¡No se ni para que hablo! Ni que esperase que fueses a pedirme disculpas...
El oso se abalanzó sobre Lara y ésta para esquivarlo, se tiró de la moto justo antes de que el oso la golpease fuertemente.
- Supongo que eso no es un perdón, ¿verdad?. ¡Que conste que me has obligado!
Lara desenfunda sus pistolas y espera con ellas en alto a que el oso se abalance de nuevo. Justo cuando el impacto parecía inminente, salta apoyándose en su cabeza y disparándole mientras se situaba a su espalda. El oso se desplomó sin vida.
- Lara, ¿eso han sido disparos?
- Si Zip, un oso muy maleducado quería multarme por exceso de velocidad. ¿Habeis encontrado algo?
-Si, y creo que el resultado no te gustará.
- ¿Que pasa?
- Que te lo diga Alister- se escuchan de fondo unos pasos acelerados y la voz de Alister.
- ¿Lara?, Tu padre había encontrado la entrada pero su equipo de excavaciones cometió un pequeño error y hundió en el mar la plataforma sobre la que estaba situada la entrada, quedando sumergida.
- ¿Estás insinuando que tendré que bucear?
- Me temo que si Lara.
- Genial-exclamó Lara con un deje de resignación.
Se acerco a la moto y miró los daños causados por el oso, el animalito la había destrozado totalmente con lo que no podría usarla.
- Chicos, decidle a Winston que me consiga un helicóptero para la vuelta. El agua no está muy lejos, espero no tener que permanecer mucho en ella o cogeré un buen resfriado.
Se aproximó lentamente al agua y observo como incluso flotaban algunos trozos de hielo.
-¡ Allá voy.!.
De un acrobático salto se sumergió en el agua helada y lo primero que sintió fue un escalofrío. Luego, mientras sentía como perdía la movilidad en sus miembros , se puso a buscar energéticamente la entrada, antes de que fuese demasiado tarde.
- ¡Gracias a Dios, encontré la entrada!, ¡Menos mal que no estaba muy escondida!- pensó alegre.
Nadó todo lo rápido que pudo hacia ella y entró por lo que antes era una puerta doble, aunque ahora solo quedaban las bisagras de una de las puertas congeladas. A través del hierro se podía observar que estaban oxidadas.
Después de bucear unos segundos mas llega a una zona en la que puede respirar y salir del agua.
- Estoy dentro, el templo esta mas caliente de lo que pensaba.
-¡¡¡ No te has congelado!!!-exclamo Zip sorprendido.
- ¿Acaso creías que un poco de agua fría me iba detener, Zip?
- Nunca lo pensé.
- ¿Porque no te creo?, bueno basta de cháchara y manos a la obra. Tengo que encontrar un collar.
Lara se ajustó bien la coleta y comenzó a subir por unas escaleras agarrándose del pasamanos, ya que las escaleras al estar mojadas a esa temperatura se habían congelado, y a pesar de que el pasamanos también estaba helado, podía subir un poco mas tranquila sin temer a resbalar y romperse algo. Llegó a la parte superior y observó tres puertas,
o al menos lo fueran en su día. Una de ellas estaba bloqueada por piedras que se habían caído de un derrumbamiento de la parte superior, dejando un hueco que Lara apreció. Otra estaba cerrada a cal y canto y a pesar de que Lara probó a abrirla de una patada no cedió. La ultima tenía estalactitas en donde debería estar la puerta y estaban demasiado
afiladas.
Lara observó en la puerta cerrada una inscripción que rezaba "Si una audiencia con Freya deseas, una prueba de tu valor deberás mostrar"
- ¿Qué significa eso Lara?
- Suponía que no iba a ser fácil.
- ¿Y ahora por donde entonces?
– Por el hueco que hay en una de las paredes.
Lara saltó hasta agarrarse del saliente y subió para observar a través del hueco. Se distinguía una estancia totalmente en penumbra por lo que tuvo que encender una linterna, que le permitió ver lo que en su día debía de haber sido un despacho. Se dejó caer dentro de la habitación y empezó a mirar lo poco legible que quedaba allí. En una podrida y congelada mesa había una caja de oro que, Lara lanzó al suelo para romper el hielo que la cubría. La abrió y vió que era un joyero que ocultaba una pequeña perla.
- Brisingamen....
- ¿Que pasa Lara?
- Venía a buscar Brisingamen...Esta perla pertenece al collar.
- ¿Pero no estaba hecho de oro?
- Si, pero llevaba algunas perlas con rubíes y zafiros mas alguna piedra preciosa decorándolo. Y estoy totalmente segura de que esta perla pertenece al collar.
- Lara, ¿podria ser eso la prueba de valor a la que se referia la puerta?- dijo Alister
- Esto lo vamos a comprobar ahora mismo.
Lara volvió a la estancia anterior y se puso a observar la puerta centrar por todos los recovecos hasta que en la esquina inferior derecha vio un pequeño agujero. Introdujo en él la perla y..., la puerta se abrió mostrando una estancia iluminada y caldeada por ancestrales antorchas en cuyo centro sobresalía una estatua de la diosa Freya.
Lara sacó su vídeo-cámara y comenzó a filmar todo. Era increíble que las antorchas siguiesen encendidas tras tanto tiempo. Se acercó a una pared decorada con símbolos que comenzó a filmar mientras leía su significado: “Bienvenido al templo de la diosa Freya: ella nos da la vida y cuando nos la quita nos llama a luchar a su lado. Ella hace que las mujeres buenas y honradas sean fértiles y las malas y crueles no puedan darle descendencia a su esposo jamás, ella nos protege de la ira de Odín. A ella le debemos la vida y la muerte, la felicidad y la armonía de nuestros hogares. A ella se lo debemos todo”.
- Guau, ¿que vendrá significando eso Lara?
- Básicamente que Freya es muy poderosa y que él que escribió esto era su perrito faldero.
- ¿Y ahora que toca?
- Pues ahora, buscar Brisimgamen
- ¿Pero eso no es uno de sus objetos mas valiosos?
- Correcto, Alister.
- ¿Y no debería estar en él Fólkvanrg?
- ¿En su palacio donde recibía a la mitad de los muertos?. Según las notas de mi padre el collar se encuentra aquí para abrir la puerta al Valhalla.
- Vale, pero aquí es muy grande Lara, ¿lo registrarás todo?
- ¿Tienes alguna idea mejor Zip?
- La verdad es que no.
- Pues entonces me pondré a buscar el collarcito. En esta sala hay cuatro puertas: cada una debería llevar a una sala diferente y observando bien la estatua de Freya se observan cuatros huecos con lo que es hora de buscar. Lara se dirigió con paso decidido hasta la primera puerta, que abrió con sumo cuidado a la espera de trampas.
Menos mal que lo hizo así, ya que nada mas abrirla una lanza salió disparada de la pared de enfrente. Lara se agachó justo a tiempo de esquivarla y, al volver mirar por la puerta vio que el pasillo, antes tranquilo, ahora era un ir y venir de cuchillas de una pared a otra. Observó el corredor para buscar una posible solución al problema y la encontró colgando del techo: una gran candelabro con cuatro antorchas colgaba del techo. Aplicó el garfio magnético por la pared y corrió lo mas alto que pudo por la misma, evitando así que las cuchillas la alcanzasen. Una vez que estuvo a salvo, soltó el garfio y corrió hacia la puerta que tenía justo delante.
- Bonita decoración- dijo Lara con sorna.
La estancia en la que estaba tenía pergaminos, o lo que quedaban de ellos, por doquier. Había armas colgando en la pared, aunque la mayoría estaban demasiado oxidadas por el transcurso de los años. En donde antes colgaba una bandera con el símbolo de la diosa Freya, ahora sólo había un trozo de tela carcomida, por dios sabe que clase de bicho, toda mohosa y con un olor nauseabundo. Encima de lo que en su día fue una señorial mesa había una espada, aunque en estos momentos la espada estaba clavada en el suelo a través de un agujero en la mesa. Lara se acercó para estudiarla: muy desgastado con el paso de los años se podía observar un antiquísimo símbolo de Freya coronando la empuñadura de la espada, por lo que se podía deducir que se trataba de una vieja espada ceremonial. Lara intentó levantar la espada, pero le resulto imposible.
- ¿Que pasaría para que todo este así?
- Zip, lo que ha pasado son miles de años.
- La estancia anterior aún tenía antorchas encendidas, pero en ésta el estandarte de Freya mira en que estado está, en cuento lo toques se convierte en polvo.
- ¿Y por que crees que no lo he tocado aun?. Y ahora déjame buscar.
- ¿Se puede saber el que?
- Cuando lo encuentre serás el primero en saberlo, Zip.
Lara recorrió la estancia con la vista una vez mas, en busca de lo que necesitaba. Aunque. ¿como se suponía que iba encontrar algo que para empezar no tenía ni idea de que aspecto tenía?. Estaba en estos negativos pensamientos cuando un brillo debajo de una piedra llamo su atención.
- ¿Que demonios...?
Se acercó y levanto la piedra apartándola. Debajo de ella había un rubí rojo como el fuego.
- Chicos lo tengo.
- ¿Y que es?
- Uno de los rubíes del collar. Las otras reliquias deben ser también joyas del collar. Por ahora, encontré la perla y el
rubí, faltarían el zafiro, el diamante y el jade.
- ¿Y alguna idea de donde puedan estar Lara?
- En la zona de la estatua, ¿había cuatro puertas, no? Entré por una, por lo tanto debería de volver a ese sitio en particular y coger otra de las puertas, y así, hasta tener todas las piedras del collar y poder colocarlas en la estatua. Y Zip ya se que lo pinte fácil, no hace falta que....- Lara deja inacabada la frase cuando un ruido sordo se escucha en el pasillo por el que había entrado en la sala.
- Lara, ¿¿estás bien??, ¿¿que fue eso??, ¿¿un desprendimiento??
- Si Alister, estoy bien y lo que fue no se pero no creo que fuese un desprendimiento- cuando acabó la frase desenfundo las pistolas y se dispuso a salir al pasillo de nuevo.
Una vez que estuvo fuera lo primero que observo era que las trampas se habían desactivado.
- Juraría que las trampas se ACTIVAN cuando coges la pieza, pero bueno...
Cuando acabo de decir esto vio a un encapuchado al fondo del pasillo. Llevaba una toga negra con una espada en el cinto y una daga en la mano.
- Déjame adivinar..., ¿eres el guardián de este sitio y me vas a matar?
-..........
- ¿Te ha comido la lengua el gato? ¡Pero yo que digo si estos tíos normalmente no hablan!
Lara comenzó a disparar contra el individuo y cuando parecía que la bala le alcanzaría una especie de campo de fuerza negro se impuso entra las balas y él.
- No puedes matarme.
- Ah, ¿conque hablas? Muy buen truco el del escudo ese.
Volvió a la carga vaciándole dos cargadores pero todas las balas las paro el escudo negro. Él levantó la mano y murmurando unas palabras que Lara no alcanzo a escuchar salió despedido contra la pared. Después la criatura se rodeó de un halo negro y desapareció.
- ¡Y yo que esperaba no tener que matar ningún tipo de ser sobrenatural hoy!.
- No te preocupes Lara, será él quién te mate a ti- dijo Zip bromista.
- ¡No tiene gracia, Zip.!
- Perdón jefa.
Lara se levantó, recogió sus pistolas del suelo y se puso en camino a la sala de la estatua. Una vez hubo llegado, abrió la puerta de enfrente y el olor que había allí casi hace que vomite de asco. Decidió avanzar antes de vomitar y llegó a un foso inundado, origen del desagradable olor. El agua era roja oscura y Lara supuso que ahí hubo una carnicería, humana o animal, y que el olor aun perduraba en el agua ensangrentada.
- Lara, ¿pasasarás nadando eso?
- Zip, puedo estar algo loca, pero no tanto. Tendré que buscar un camino saltando porque no quiero tener que meterme en ese foso sangriento.
Elevó la cabeza en busca de un saliente al que agarrarse para cruzar a salto la zona sin necesidad de mojarse, y lo encontró justo en el borde de la plataforma en la que estaba. Si no se agarraba bien iría a parar, directamente, a un baño de sangre. Se agarró fuertemente y avanzó, a pulso, hasta la esquina desde donde impulsándose en la pared saltó a la de enfrente y, desde allí, llegó al otro lado del foso sin problemas.
- Llegué sana y salva y sin meter un pie en ese sitio, que es lo mejor de todo.
Se dirigió rápidamente a la puerta que se distinguía al fondo, la abrió y, esa estancia era exactamente que la anterior: El estandarte de Freya estaba tan podrido y mohoso como el anterior, incluso había un arma clavada en el suelo sólo que esta vez era el puñal de los sacrificios. Lara lo recogió y observo que aun tenía sangre en un extremo.
Decidió guardarlo en el cinto para probarlo con el misterioso encapuchado que podía haberla matado fácilmente antes.
Luego, recorrió la estancia con la vista en busca de la piedra preciosa que había venido a buscar. La encontró reluciente debajo de una bandera caída. Su color verde indicaba que el Jade.
- Lara, ¿lo tienes?
- Si Alister, es el jade. Ahora nos faltan el zafiro y el diamante para completar las cinco.
- ¿¿Cinco??, ¡Pero si solo había cuatro espacios en la estatua!.
- Lo se Zip, pero también cuento la perla. El ruido sordo de nuevo, sera mejor que vaya saludar a mi amigo encapuchado.
Lara sale de la sala y se lo encuentra de frente. Los ojos le brillan y Lara sale despedida contra la pared sin poder reaccionar.
- ¿Otra vez?, ¿es que no sabes ningún truco que no sea aplastarme contra la pared?. Tío, ¡he visto magos de pacotilla con mucho mejor repertorio que tú!.
Lara se levanta sacando el cuchillo y se lo lanza. No obstante éste rebota en el escudo y regresa a su cinto.
- La daga ceremonial no me hará nada sin que antes la mismísima diosa Freya la bendiga.
- Así que para matarte tengo que pedirle a Freya que...- Lara no acaba la frase porque él genera una onda de choque que hace que Lara vuelva a la sala anterior, rompiendo la puerta en el proceso. Luego desaparece.
- Tengo que admitirlo, ese truco de la onda de choque no estuvo nada mal.
- ¿Lara estas bien?
- Si, solo algo dolorida, pero bien.
Se levanta, se sacude las astillas de la ropa y comienza su regreso a la sala de la estatua . Y, para su sorpresa, ya no había foso.
- Bueno, al menos ese tío hizo algo bien.
Solo le quedaban dos puertas, así que entró primero por la que tenia enfrente. Para su sorpresa aquí no había ningún corredor con trampas, simplemente una amplia habitación con el estandarte de Freya en perfecto estado y, una estatua de gato con los ojos azules justo al lado de un trono.
- Ésta debía ser la sala en que Freya recibía a los que la venían adorar y, la verdad, la joya está muy a la vista- se dijo mientras se acercaba a la estatua y extraía el zafiro del ojo derecho
- ¿Que fácil, no Lara?
- La verdad es que si. Falta el diamante, así que es hora de entrar por la otra puerta.
Salió de la sala esperando llegar a la de la estatua directamente, pero lo que había ahora era un largo pasillo con
arañas saliendo de las paredes y piedras cayendo del techo.
- ¿Se puede saber porque tiene que ser todo tan difícil?.
Sacó sus pistolas y corrió hacia la puerta del otro lado del pasillo mientras disparaba a las arañas que se le acercaban peligrosamente. Cuando estuvo cerca de la puerta la derribó de una patada y atravesó el hueco de una voltereta. Cuando se dió la vuelta volvió a ver la habitación en lugar del pasillo en ruinas con las arañas.
- No se ni de que me extraño- dijo Lara resignada- bueno toca la última puerta. Allá voy.
Entró en ella y, como en la anterior, estaba en una sala con un altar, debajo del cual se veía un cuenco. Lara comenzó a filmar esta estancia que era la dedicada a los sacrificios.
- El cuenco estaba para recoger la sangre de la víctima, aquí colocarían el cuerpo y activando este dispositivo -Lara tocó una palanca de la pared, lo que provocó que del altar surgiesen cuchillas en lo que antes serían las muñecas, nuca, cuello, corazón y piernas del individuo- empezaría a salir la sangre que se recogería en el dicho cuenco y ahí en medio donde estaría el corazón veo un bonito diamante que me voy a quedar.
- ¿Las mujeres y las joyas siempre vais juntas, no Lara?
– Por supuesto Zip, bueno es hora de ver que pasillo tengo que cruzar ahora y poner las piedras en su lugar.
Abrió la puerta y el pasillo que observo en esta ocasión estaba lleno de huecos en el suelo y la única manera de cruzar sería saltando de una plataforma a otra. Después de un par de minutos de saltos llegó a la puerta y a la estatua. Se dirigió a ella y coloco el rubí, el jade, el diamante y el zafiro. La base de la estatua donde puso las piedras se retiró hacia dentro y cuando volvió a salir traía el Brisingamen con todas las perlas y demás piedras preciosas. Además, la estatua se elevó mostrando un hueco por el que bajar a una sala inferior. Lara recogió el collar lo guardo y se deslizó por la rampa de la estatua llegando a una habitación con un gran altar al fondo, donde vió a una mujer rubia sentada con un largo vestido verde. Lara se acerco con las pistolas en mano y apuntándola le pregunto:
- ¿Freya?
- Soy yo querida- dijo mientras se daba la vuelva mostrando su bello rostro- si me disculpas.
De un gesto, una luz verde envolvió las manos de Lara y devolvió las pistolas a sus cartucheras.
- No las intentas sacar de nuevo, mi poder es ilimitado pero mi paciencia no querida.
Lara saco la daga de la mochila- ¿Puedes bendecirme esto?
- Uhhh- ya veo. Quieres matar al guardián de la diosa infernal, si que puedo y, hoy es tu día de suerte, porque también quiero.
Atrajo hacía si la daga y una luz verde lo envolvió devolviéndole su aspecto primigenio y lo guardo de nuevo en la mochila de Lara.
- Y una pregunta- de verdad eres la diosa Freya?
- No querida, no. Soy solo un yo astral generado por ella que esta encerrada en Hellheim.
- Avalon.....
- Si, también se le conoce así. Y si cogiste su collar será para entrar ahí. Quiero pedirte que liberes a la diosa para que pueda ir al lugar que le pertenece- dicho esto, se envuelve en una luz verde y desparece aunque antes envuelve a Lara y la saca del templo. Luego proyecta un pensamiento en su mente- te saqué yo porqué tu no podrías.
Mansion Croft: 11:25 AM
Lara se estaba dando una ducha y sentía el agua caer por su cuerpo cuando empezó a pensar en lo que le había dicho el clon de la diosa Freya. Cerró el agua, se ató una toalla y abrió la puerta del baño para llegar a su caliente habitación. Encima de una mesa había una bandeja con su desayuno: un café caliente con tostadas. Cogió una y le dio un pequeño mordisco antes de ir al armario a vestirse. Eligió un pantalón de cuero, una camiseta blanca, unas botas y una chaqueta negra que le dejaba el ombligo al aire. Cogió su mochila y pistolas, antes de terminar su desayuno, y se dirigió hacia donde estaba Zip.
- Zip, ¿tienes todo listo?
- Si Lara, ahí tienes el gancho. Tu linterna ya esta cargada y el sonar y la pda ya están listas. Por cierto ahí tienes las uzi y la munición con las granadas adhesivas.
- Gracias Zip, eres un encanto.
- Lara ten cuidado por Grecia.
- Voy a unas ruinas Zip, no a un campo de concentración....
Lara cogió las llaves de la moto, una gabardina ,y se dirigió al aeropuerto donde subió al avión.

UNAS HORAS DESPUÉS
- Chicos, he llegado. No observo nada raro por aquí. Zip, ¿detectas algo por satélite?.
- Si Lara, hay señales caloríficas dentro, lo cual significa que hay personas vivas. Y también detecto armas.
- No se porque creo que no son turistas,.... Bueno, me encargaré de ellos.
Lara subió a la moto y desenfundó la uzi. Entró en el interior de un viejo templo griego a toda velocidad y observó hombres armados en todos lados. Empezó a disparar contra todos y, luego de una voltereta, se bajó de la moto estrellándola contra un grupo de tres hombres y una ametralladora estática.
- Bien, ya hice limpieza, ahora vamos a buscar la entrada.
- Lara, ¿no te parece extraño que un templo nórdico esté dentro de uno griego?
- La verdad si, pero con todas las cosas que vi eso ya me parece de lo mas normal. Y no entiendo como a ti no, Zip.
Bueno, me pondré a trabajar.
Guardó una uzi en la gabardina mientras mantenía la otra en la mano por “si acaso”. Estaba observando el mini-campamento de los mercenarios cuando escuchó pasos unas estancias mas allá. Salió corriendo uzi en mano. Al llegar vió a una mujer, con una larga melena rubia, de espaldas. Llevaba un pantalón negro con botas y un top del mismo color. Reconoció enseguida los tatuajes que se le veían en el brazo.
- Amanda.....
- Hola Lara, veo que has causado estragos en mis hombres, pero esos no eran todos. Y en lo que a ti respeta, tu peor error fue dejarme vivir la última vez que nos encontramos en Perú, ¿recuerdas?.
- Como olvidarlo. ¿No te dije que no te volvieses a meter en mi camino sino querías acabar mal?. Fíjate como acabó Rutland.
- ¡¡¡¡¡¡Matadla!!!!!!- Amanda gritó con furia y de las esquinas salieron mercenarios con todo tipo de armas.
- Siempre escapando del trabajo sucio.....
Amanda echó a correr por el pasillo dejando a Lara sola con los mercenarios. Ésta desenfundó la otra uzi y se preparó para darles una patada en el trasero a ese mini-ejercito que Amanda le mandaba “con todo su cariño”. Apuntó con cada uzi a los extremos de la sala.
- Vamos chicos
Ellos dispararon contra Lara. Ella tiró las uzis y de unas volteretas combinadas con acrobáticos saltos llegó al otro extremo de la sala donde lanzo una granada adhesiva al techo, y salió corriendo por el mismo pasillo que Amanda. Mientras corría se escucha un fuerte ruido y, una onda expansiva la manda contra la pared que tenía delante.
- ¿Eso fue la granada Lara?
- Si Zip, aunque por desgracia me quede sin uzis.
- ¿No las puedes recobrar?
- Zip, las tiré en medio de la sala. Seguro que están aplastadas aunque volveré atrás a por alguna de las armas de los mercenarios.
Volvió a la sala anterior y observó el desastre que ocasionará la granada. Parte del techo se había hundido, aunque lo que observó la puso de buen humor. Se acerco saltando sobre las piedras y recogió sus uzis.
- Están enteras, gracias a dios
- Creí que solo le tenías cariño a las pistolas Lara.
- Pero solo tengo munición de Uzi y, ninguno de los mercenarios llevaba uzis, con lo que agradezco seguir contando con las mías. Bueno, es hora de seguir a Amanda.
Corrió todo lo que pudo hasta que llego a una cripta lúgubre, dónde había telarañas y ataúdes por doquier.
Divisó unas escaleras que bajaban y encima el dibujo de una doncella sujetando una espada, la valkiria.
- Hora de meterse de lleno en la boca del lobo.
Encendió la linterna y comenzó a descender por las escaleras, con una pistola a mano por las arañas, murciélagos o ratas de Amanda. Llegó a una sala enorme con tres estatuas: una representaba al dios Thor con su martillo y, la otra a su lado, a una bella mujer empuñando una lanza. Lara se acerco para observarla mejor.
- Þrúð, la hija de Thor y Sif, y esta estatua debe ser la susodicha Sif.
-Correcto Lara. Aquí está la clave para llegar a Ávalon y, mira tu por donde, estás en mi camino.
- De hecho Amanda, eres tu la que siempre se mete en mi camino. Por cierto, no veo ninguna rata de las tuyas por aquí.
- No me hacen falta- Amanda saca una pistola y dispara aunque su puntería fue pésima y lo único que hizo fue destruir un adorno de la estatua de Sif. Lara se puso en guardia. Dió una voltereta hacia adelante y le dió a Amanda una patada que la tiró suelo y cogió la pistola que había usado.
- Mala suerte Amanda, estoy terriblemente tentada a no cometer el mismo error que la primera vez, dejándote vivir.
Se produjo un temblor en la sala y Lara cayo al suelo. Al levantarse vio al encapuchado de antes y, se disponía a sacar la daga bendecida por el cuerpo astral de Freya , cuando el encapuchado la lanzó contra una pared con su truco de telequinesis.
- No lucharás contra mi, sinó contra ella- Eleva su mano y genera un rayo negro que lanza contra la estatua de Þrúð y en su lugar aparece una bella joven, morena, con una toga blanca y un corpiño metálico violeta en el pecho y unas botas a juego. Además de una espada colgando de su cinto y una afilada daga en una pierna.
– ¿Quién osa profanar este lugar?- se gira y ve a Lara- ¡¡tu has de morir!!.
– Genial una loca psicópata mas
Desenfunda sus uzis pero el desconocido le lanza una esfera negra y queda desarmada. Luego le lanza una espada y un cuchillo para que pueda luchar.
– ¿Pretendes que luche con esto?. Devuélveme mis armas.
– Muerta no te servirán de mucho.
Þrúð saltó sobre Lara y le dio una fuerte estocada que esta esquivo por poco. Siguió la lucha aunque Lara mas que luchar se defendía de los ataques incesantes de la valkiria. Aprovechó un descuido para darle una patada y alejarla para comenzar su ataque. Consiguió cortarla en una pierna
– Perra morirás por eso.
Se le abalanzó encima y la desarmó de una patada y de otra en la cabeza la aturdió. Intentó atravesarla con la espada pero Lara salto hacia atrás golpeando a Þrúð en la cara. La valkiria lanzo su daga que cortó la gabardina de Lara al saltar ésta hacia un lado para evitar que le alcanzase.
– ¡¡Mi gabardina!! Pues tu morirás por esto.
Lanzó el gancho y balanceándose golpeó a la valkiria en el pecho y a su vez contra la pared. Luego lo soltó y recogiendo la daga de la valkiria la lanzo aunque esta la bloqueó con la espada. Lara esperó a que se acercase para golpearla en la cara y desarmarla. Ella la agarró por la coleta y le dio un fuerte rodillazo, además de agarrarla y lanzarla contra la pared. Después comenzó a golpearla y acabó volviéndola a lanzar contra la pared.
- ¿Sabes? Me divertí mucho contigo pero es hora de acabar con esto, de una vez por todas!!!!
Recogió su espada y corrió hacia Lara que esquivó el corte, pero su gabardina no, quedando aun mas destrozada que antes. Lara recordó la daga que tenia y de una patada lanzo a su enemiga contra la pared y le atravesó el pecho con la daga.
- Te dije que morirías por mi gabardina.
Se la quitó dejándola ahí tirada y fue a recoger sus uzis y granadas. De repente se acordó de Amanda.
La buscó con la vista pero no la encontró, se había ido. Observó que algo en su mochila empezaba a moverse. Lo sacó, era el collar de Freya que al dejarlo libre en el aire emitió un destello verde que abrió un hueco en el suelo. Lara miro por el.
Avalon...... está ahí abajo tengo que ir.
Se deslizó por el agujero y cayó en una caverna.
Intenta conectar el micrófono con la mansión pero, al parecer en las cavernas abandonadas de Hellheim no había cobertura. Estaba ocupada en esto cuando escucha un ruido como el de una roca al caer. Desenfunda sus pistolas automáticamente y camina lentamente hasta donde había caído. Al acercarse, un lagarto gigante la agarra con la cola tirándola al suelo para después abalanzarse sobre ella e intentar morderla. Lara intenta alcanzar una de sus pistolas, pero le lleva un tiempo. Al final lo logra y dispara al centro del pecho del lagarto. Al fin logra quitárselo de encima.
- Genial, ahora incluso los lagartos son unos pervertidos.
Recoge su otra pistola, enciende la linterna y corre hacia delante apuntando a los lados y preparándose a disparar contra cualquier cosa que se asome por las esquinas. Se topa con una especie de muerto viviente. Le da una patada y después le mete una bala en su asquerosa cabeza. Sigue corriendo hasta llegar a una caverna mas ancha y alta y ve, la salida arriba de todo y a unos cuantos bichos deseosos de probar un poco de balas de uzi. Guarda las pistolas y saca dicha arma espera a que la arrinconen. Apoyándose en la cabeza de uno salta y dispara contra el grupo de muertos “matándolos” a todos, de nuevo.
- Ahora a escalar se ha dicho.
Sube a una roca y salta a un saliente de la pared y desde allí va saltando de piedra en piedra hasta llegar a la abertura superior que era un cruzo. En uno había una bella luz verde al fondo y recordó lo que le había dicho el yo astral. Corrió hasta esa luz y observó a la diosa sentada en una cárcel.
- Has venido, me alegra, si me liberas te diré como matar al encapuchado. La daga no esta bendita fue un mero truco para que vinieses.
- ¿Como te saco de aquí?
- Oh querida, muy fácil. Dame mi collar, con eso recuperaré todos mis poderes y podré salir yo misma.
Lara saca el collar de la diosa, y no sin pensarlo mucho, se lo entrega. Ella lo coge y se lo pone, luego sus ojos se ponen verdes y de una explosión de ese color se libera.
- Permíteme que haga algo por ti- levanta la mano y una daga aparece en su mano envuelta en un brillo verdoso

–Esta es la daga que necesitas.- Después de decir esto Freya empieza a descomponerse en luces verdes.
- ¿Que pasa?
- Oh querida, esta cárcel evitaba que muriese por una herida mortal de hace años. Al liberarme, moriré.
- Tu me lo pedís...
- Lo se querida, quiero morir esto era mucho peor que la muerte. Suerte, espero que encuentres a tu madre.
- Como sabias tu...- no puede acabar la frase porque un fuerte resplandor la cegó y al abrir los ojos la diosa había desaparecido. Decidió tomar ahora el otro camino que antes había ignorado, fue allí corriendo pistolas en mano y llegó a una sala gigantesca, con estatuas tenebrosas en las esquinas y el encapuchado en el centro.
- Has llegado lejos, aunque de aquí no saldrás viva.
- Si me diesen un euro por cada vez que me dijeron eso sería cien veces mas rica.
Él le lanzo una esfera negra que Lara esquivó saltando y que al impactar contra la pared la voló en pedazos. Lara se dispuso a disparar cuando recordó que las balas no hacían nada contra su escudo. Se agachó justo a tiempo de esquivar una segunda bola que destruyó una de las estatuas. Lara dio una voltereta hacia delante y le dio una patada en el estomago al tío. Le intentó dar otra pero, éste con su telekinesis la mandó a volar contra un montón de piedras. Tuvo el tiempo justo para reaccionar ante una descarga de energía negra que si la llega haber tocado la mataría. Se acercó a él rodando por el suelo y saltando por encima de su cabeza lo golpeó en la espalda y sacó la daga.
- ¡¡Esa daga!!. ¡¡¡Liberaste a Freya!!!
- Ah, la tía rubia que no se callaba con el “querida”. Si, creo que si.
Lara corrió y le dio tres patadas aéreas que lo lanzaron contra la pared . Rodó hacia un lado para evitar que el rayo que él le lanzo la alcanzase. Después se agarró del techo con el gancho y balanceándose le pateó el torso cinco veces y, de una última patada hizo una voltereta hacia atrás y le lanzó la daga clavándosele en el pecho. Él desgarró el aire con un aullido de dolor.
- ¡Perra, pagarás por esto!-escupió- ¡¡¡Amelia, mata a tu hija!!!
- ¡¡¡¡¡¿¿¿¿Que es ese galimatías????!!!!
- Ahora lo descubrirás. Mejor dicho, gírate y lo comprobarás.
Lara se giró imaginándose lo que iba encontrar y deseando estar equivoca, pero no, allí estaba su madre, o mejor dicho, su madre ahora era una de ellos una thrall.
- ¡¡¡Oh no!!!, ¡¡¡Madre!!!!!
- ¡Mátala!
Amelia se abalanzó sobre Lara y después la levantó y la lanzó contra la pared. Por último rugió.
- No lucharé contra ti madre, ¡no puedo hacerlo!
Amelia la agarró por el cuello e intentaba ahogarla, Lara abrió los ojos, le resbalaba una lágrima pero aun así le dio un puñetazo, a la que una vez, había sido su madre, liberándose así de su agarre.
- ¿Venías a buscar a tu madre y ahora la golpeas?. Eres muy mala hija señorita, Lara Croft. Pero que muy mala, que va ser lo siguiente, ¿robarle dinero del bolso?
- ¡Cállate!- gritó Lara furiosa.
Su madre se abalanzó sobre ella y la cortó en un brazo con sus garras, despúes la agarró por la coleta y la tiró al suelo donde la levantó y la volvió lanzar contra una de las estatuas.
- Por favor mama, ¡¡¡¡¡¡para!!!!!!
Amelia no la escuchó. Volvió corriendo y levantó sus uñas, aun con sangre de Lara en ellas , e intentó clavárselas. Su hija se agachó para esquivar el golpe y rodó hasta el otro lado de la sala.

- ¡Para!, No quiero luchar contra ti, eres mi madre y venía a salvarte. No a pelear contigo.
- Es inútil Croft, tu madre ahora es una habitante de este mundo. Es igual que los anteriores a los que mataste, también tendrás que neutralizarla.
Amelia la golpeó furiosamente y Lara recuperó la compostura. Por su cara corrían lágrimas, pero no tenía mas elección que hacerlo. Esquivó el siguiente golpe de su madre y la agarró con las piernas tirándola al suelo donde la dejó inconsciente de un fuerte puñetazo. Luego se volvió hacia la persona que la había invocado y levantando sus pistolas disparó sin parar contra él. Al estar herido por la daga algunas balas no las pudo bloquear y le hirieron aunque, como espectro que era, no le hicieron mucho. Lara corrió y se deslizó. Dándole un golpe recobró la daga y se la clavó en el pecho. Él aulló de dolor y Lara sacó la daga y volvió a clavársela repetidas veces hasta que se convirtió solo en un resplandor negro que desapareció al cabo de unos segundos. Se giró hacia donde estaba su madre y la vio levantarse lentamente.
- Mama.....
- ¿Lara hija, eres tu?
- Si mama soy yo. Perdóname, tuve que hacerlo.
- No te preocupes hija, mi lugar está con tu padre, no aquí. Esto era una tortura, tu me salvaste hija mía.
Lara abrazó a su madre y ésta a su vez a Lara. Así permanecieron hasta que una luz apareció y cegó a Lara. Al abrir los ojos estaba en la entrada del templo. Todo había acabado, ¿o quizás no?.


THE END

 


(Traje usado por Lara en la segunda parte)