LUNES. 14 DE MAYO DE 2001

 

 

PRUEBAS FÍSICAS. RECUPERACIONES. DÍA FINAL DE LA SEMANA DEL GRADUADO.


12:15: Se levanta Eva, la chica no quiere dormir más y ha ido al confesionario a por varios libros para prepararse el examen de recuperación de hoy. Ya era hora de que alguien se levantara. El resto sigue en la cama...

 

Eva ya está sentada en el sofá, leyendo y bostezando mientras Tierra no para de emitir unos sonidos guturales muy extraños.....

 

Emilio y Alonso se han levantado. Siguen con sueño, pero en la casa estos días se pasa hambre y han ido a la cocina para comer algo, lo que sea... Finalmente han dado con un trozo de bizcocho de Mari y el último tetrabrik de leche.

 

Emilio es un alma sumisa, el chico ha terminado de preparar la leche caliente y corre como un siervo a decirle a Eva: "Ya la tienes preparada...". Eva, a su rollo, pasa de ir a tomar la leche, prefiere charlar con Alonso en el salón.


Emilio desayuna solo y preferimos cambiar de cámara porque los ruidos que hace con la boca al comer, son asquerosos... Emilio y Eva han terminado desayunando juntos, pero no han hablado mucho. El chico vuelve a la cama y Eva le dice que va a seguir estudiando porque no quiere perder la prueba por su culpa, y además dice para su mayor gloria: "Si esto fuera la vida real, no estudiaría".

 

Él cree que debe ser muy temprano porque todavía duermen Ángel y Sabrina. Emilio tiene sueño, pero no le apetece dejar sola a su novieta con el granaíno...

 

Gran Hermano dice que si has suspendido un ejercicio de mates, tienes que volverte a estudiar toda la materia de matemáticas... Creen que debe ser un mal entendido, que les tendrían que preguntar solo el ejercicio que han fallado. ¿Han estudiado alguna vez? Estos se piensan que en una recuperación te preguntan solo lo que te interesa... o lo que mejor te sepas... 2x1 es 2, 2x2, 4...

 

Eva no aguanta más, a la primera de cambio pilla un mosqueo de aupa. Emilio le pide más cariño y ella le dice que si él se pone de lado en la cama, que no espere todo el rato arrumacos... Eva está de los nervios porque desde primera hora de la mañana, tiene a Emilio a su lado y está comprobado que con poco que haga Emilio, Eva se pone de los nervios... Harta, finalmente es Eva la que se mete en la cama... La chica quería estudiar, pero visto que Emilio no se va a la cama, es ella la que toma la decisión de “huir de la quema”...

 

Eva comenta a los que siguen durmiendo que se han de estudiar todo el temario y por lo tanto ella pasa... ¿Pasa de todo? Ya da por perdida la prueba... ¡¡Genial! Si siguen así, pasarán una buena semanita... y los veremos con unos cuerpecillos famélicos.

 

Mari se pone en pie. Ella, a diferencia de Eva, sí tiene remordimientos y quiere intentar estudiar... Pero, del dicho al hecho hay mucho trecho y, de momento, solo se arregla en el baño. De Emilio no sabemos nada, el resto de cámaras nos muestran las habitaciones con la gente sobando y Alonso que está en la ducha.

 

Por fin están Mari y Alonso estudiando y se levanta Sabrina. Mari comenta que le pusieron un diez en literatura... ¡Que fuerte! Que le pongan un diez a Mari en literatura es muy fuerte...

 

Cuadro de texto:  Sabrina se ducha y se arregla, está especialmente guapa, con un jersey fino, dorado de cuello vuelto, su “inconfundible cabellera” suelta, y hasta pintada desde por la mañana, (un poco lo que solemos hacer todas, cuando “al mal tiempo -hay que poner- buena cara” y piensas que “esa manita de pintura” va a solucionar el bajón anímico). Antes de estar así de arreglada, y cuando tras la ducha vuelve al cuarto a vestirse, Ángel que ha debido oír o despertarse por su ida y vuelta; la debe llamar o decir algo desde su cama, porque se ve que estando ella sentada, poniéndose el jersey por la cabeza y metiendo las mangas, se echa hacia atrás en su cama, como para escuchar lo que le dice, pero sin contacto físico alguno, y a él no se le oye, pero ella contesta: Nooooo. Parece que le debe preguntar si sigue enfadada, y ella le contesta eso en buen tono, pero a lo mejor le preguntó si hacía sol, -cosa frecuente en él al despertarse-, y no lo hacía, así que eso queda al criterio de cada cual. Enseguida ella se incorpora y sigue vistiéndose con mucho recato para que no se le vea nada impropio, y ya se va a la cocina, no sabemos si desayuna, aunque es posible que sí, y a continuación se pone en la pizarra y con la tiza  ensaya la lira, que motivó que suspendiera la literatura, único de sus suspensos.

 

Estando escribiendo en la pizarra, aparece Tierra por allí y ella le dice algo cariñoso, pero de refilón, sin dejar su sitio en la silla frente a la pizarra, y al ratito pasa Ángel hacia la ducha, no se hablan y cuando vuelve de allí y pasa hacia el cuarto a vestirse, tampoco. Ya vestido, -camiseta negra de vivos blancos (con la que salió el día 99 de la casa) y pantalón crudo- y con el pelo mojado, echado para atrás y los ojos achinados de recién levantado, serio, pasando por la cocina donde estaba ella, se queda detrás, y mira la pizarra y lo que ella ha escrito, siguen serios, distantes,

Ángel - ¿qué pone ahí?, -señalando con el dedo una de las palabras escritas-,

Y ella contesta indiferente

Sabrina - oda

Él sigue leyendo y vuelve a preguntar:

Ángel - ¿Y ahí?

Sabrina - camino

Y Ángel se marcha hacia el salón. No sabemos lo que hace él en el tiempo que ella repasa, porque junto con Kaiet, son los únicos que habían aprobado todo y no tenían que recuperar.

Están estudiando la mayoría, no ocurre nada interesante, hoy es recuperación y se nota en el ambiente. Nadie quiere ser el culpable de no pasar la prueba...

 

Emilio y Ángel inician una partidita de parchís. Sería recomendable que Emilio estudiara un poco el maravilloso mundo de las divisiones, pero él prefiere darle al vicio del parchís. Mientras, Sabri y Alonso los observan minuciosamente. Eva y Mari estudian...

 

La siguiente escena que contamos de ese día es tronchante, pese al panorama de tirantez entre los niños: Están en el salón, en el sofá central, Sabrina, como descansando tras el estudio, en el contiguo de las ventanas del jardín; Ángel, leyendo un libro, enfrente de él Alonso, medio recostado en el sofá, y en el sillón blanco individual, Emilio.

 

Tierra anda por allí jugueteando y para que les deje, Sabrina, que tiene en la mano uno de sus juguetes, intenta tirarlo hacia el pasillo que va a la cocina para que la perra vaya a por él y lo coja. Le dice: “Mira, nena,...” y lo lanza con toda su fuerza, -que como sabemos es bastante-, pero.... Ángel está en medio de la trayectoria del lanzamiento y el muñeco le da en plena cara, en la frente, de lado. Él no da un bote como suele hacer cuando se asusta y, sorprendido y medio sonriendo le dice:

Ángel - No sé,... coge un vaso y tíramelo a la cabeza... ¡que cabrona!...       

Sabrina, Emilio y Alonso se mueren de la risa, ya sabéis como se reía Emilio,... con ganas y Sabrina, que pide perdón e intenta decir que ha sido sin querer, lo hace también sin poder contener la risa del numerito. Alonso también se ríe, pero es que Emilio se carcajea de forma que los del pueblo, fijo que lo oían; y encima, también entre las risas, comenta la jugada:

Emilio - Es que no te creas que lo ha tirado flojo... Ja,ja,ja. Es que además ha estirado tanto el brazo que desde donde ha soltado el muñeco, a la cara de Ángel, no había más de un palmo, ja,ja,ja

Ella que se parte, avergonzada pero sin poder contener reírse. Ángel, resignado y siguiendo la juerga:

Ángel - Es que encima me ha dado con los pinchos del erizo... -Más risas de los demás...-

Ángel - pero mírala,... y encima se ríe... -Emilio se retuerce en el sofá, no puede parar, y así siguen un rato-.

 

Emilio llevaba ya un cuarto de hora, aproximadamente, a menos de 3 metros de Eva y ha ido para abrazarla y besuquearla... Eva dice que Emilio le hace unos apretujones muy fuertes y la trata a veces con falta de tacto, también comenta que muchas veces le hace daño... Emilio está flipando. Pero Eva se lo dice de buen rollo. Emilio dice que lo que ocurre es que la quiere una octava parte más que a sus ex novias, pero que la trata bien. Eva dice que sabe que no lo hace con mala intención, pero que sus toqueteos duelen... Él dice que la tratará como una joya, pero ella dice que se conforma con que la trate normal... La parejita está riendo y habla de lo que tienen hoy para comer... Eva se había sentado para estudiar, pero ha sido llegar Emilio y empezar a charlar sobre su relación. Eva cree que Emilio y ella van a ritmos distintos y les gustan cosas diferentes... al parecer, por las noches hay un poco de agobio por el tema de que la cama es pequeña y Eva ha insinuado dormir separados... Como es lógico Emilio prefiere dormir mal antes que dormir sin ella... Eva no sabe como sacárselo de encima, ja, ja, ja...

 

Vuelven al estudio, Emilio ayuda a Eva en todo, pero ésta ríe mucho, quizá demasiado... A veces Eva adquiere una apariencia de falsa con Emilio, con un buen rollo demasiado exagerado, sobre todo después de lo que le acaba de decir sobre cómo la trata.

 

Ángel se une a Emilio y Eva en el salón. Han empezado a hablar sobre la Sagrada Familia... Emilio es un experto de de esta obra arquitectónica barcelonesa. Emilio nos ha dado un discurso sobre este templo, ha comentado que ni en 600 años, ni con cientos de miles de millones se terminará la Sagrada Familia...

 

Ángel quiere jugar otra partida de parchís y busca contrincante, como que Eva y Emilio siguen estudiando, se va al salón, con el resto de apalancados.

 

Mari se une a Eva y Emilio para estudiar. ¡Ojo! La frase de Mari tiene delito, la chica ha dicho: "No entiendo por qué no nos preguntan lo que sabemos" ¿Pero qué quiere Mari?... se queda estudiando y el resto, ya está de apalanque... todos tumbados menos Ángel y Sabrina que se han quedado jugando al parchís...

 

A continuación, juegan con Emilio y Eva una partida de parchis, Eva está en el sillón blanco, en frente, en el central, Ángel y Emilio; y en el que da al pasillo que lleva al cuarto de los niños, Sabrina, que está más próxima a Emilio que a Ángel, que queda a continuación de éste. Jugando la partida, ellos van como pareja pero vuelve a florecer la tirantez y el todavía mosqueo de Sabrina, que se mete con las jugadas de Ángel al mover las fichas; alguno de los comentarios:

Ángel - así no, listilla

Sabrina - claro, muevo esta, la meto y con qué cuento las veinte, la otra es mejor jugada,

Ángel - vale. –le ha servido el razonamiento y lo acepta-

A continuación cuando le toca mover a él hace algo que ella no comparte, y hasta Eva le dice:

Eva - pero Ángel... 

Sabrina - no, déjalo, si él es muy inteligente... -El se lo piensa y concluye viendo que ella tiene razón y cambia el movimiento de fichas

Ángel - si es lo que yo digo,... las mujeres siempre tienen razón... -al siguiente movimiento, la consulta-: ¿Es está la mejor jugada?

Sabrina - yo no...

Ángel - no de verdad,... ¿es la mejor jugada?, yo,... lo que tú digas,... que tú siempre llevas razón... -y se estira por encima de las piernas de Emilio para poner su mano en la de ella, que la tiene sobre la rodilla-

Ángel en buen tono, queriendo hacer las paces... pero la niña, sin alterarse, pero aún “atascada”. Al terminar la partida, que gana el matrimonio, hablan de la comida que no tienen; era lunes y desde el jueves ya iban escasos, queda arroz y pasta... y si las gallinas fueran generosas: huevos....

 

Eva está preocupada porque tiene que conversar con Fran para el examen de inglés... La chica sabe que con Fran se tronchará de risa y teme perder la concentración. No, si al final no tendrá ni idea de inglés por culpa de Fran...

 

Cuadro de texto:  Andan todos por la cocina, a ver qué pillan. Frente a la pizarra, Kaiet a un lado y Ángel al otro de Emilio, tratan de resolver problemas de matemáticas, porque éste las había suspendido al no salirle una división, y se ve como los tres, con libro, tiza y comentarios hacen problemas, Ángel está situado en el lado más próximo a la mesa de la cocina, donde Sabrina al fondo, está sentada, muy cerca de él. Él insiste y... entre col y col, lechuga, como dice el refrán, de forma que está pendiente de la pizarra, pero sin quitarle ojo a la nenica, (marcando territorio, que diría Velaila), y se vuelve a ella a mirarla varias veces. Una de ellas le coge la barbilla con ternura y le pregunta “¿estás bien?”; y otra, para coger el borrador de la pizarra que estaba en la mesa, un poco más allá de ella, al hacerlo, se le medio echa encima.

Cuadro de texto:

Cuando la sesión de repaso termina, se vuelve de nuevo hacia ella, y con gesto mimoso le pone la cara y los morritos de niño pequeño pidiéndole un besito “mejillil”, ella se lo piensa, pero debe conmoverla porque al final se lo da, y él sonríe abiertamente, (pero ahí no acaba la historia del enfado, aunque él así lo crea). Se produce a continuación la siguiente secuencia.

 

Ángel desde su silla, al lado de la de ella, la mira directamente, pero ella está de medio lado, y encajonada entre Ángel; detrás, Fran, al fondo de la mesa y la pizarra, entre Ángel y casi Fran. Se oye a Eva de fondo preguntar que quién quiere arroz, para echar las porciones necesarias (esto es nuevo, o Eva sólo sabía hacer arroz, o a Mari le ha dao un trastorno y deja que se meta en su cocina), Sabrina dice que ella sí, y Eva añade que luego hay huevos (las gallinas se apiadaron de ellos). Ángel, que cree que Sabrina ya está de buenas, y en el tono de ellos, contesta:

Ángel - Sabrina no come, -ella le mira regular, y él sigue-, es que sólo hay un huevo por persona, y para ti no llega. 

Cuando termina la frase, la abraza en señal de que es broma. Sabrina le dice:

Sabrina - no te tenía que hablar...

Ángel - O sea... (Como sorprendido) yo soy el que no te tenía que hablar...

Sabrina -  Yo a ti, menos...

Ángel -  No... Yo a ti (por lo que ella ha dicho) de qué... yo a ti sólo te dije que no me hablaras así... A mí no me gusta...

Sabrina -  (que no quiere discutir), Bueno,... me voy a comer... -Ángel la para, y ella sigue diciendo algo que no se entiende porque hablan todos a la vez. Ángel   le replica, sonriendo porque va notando que la tensión está disminuyendo-.

Sabrina - Por que tú... (Ellos se cortan los comentarios uno al otro y el resto hablando,... la locura) -y termina diciendo- no, no, no, -y se levanta para irse de allí porque sigue sin querer discutir y menos delante de todos y de “todo”, también por su propensión esa, a cerrarse en banda y no aclarar las cosas hablando-.

Ángel - no, no te vayas, -le coge las manos y sigue-: siéntate... Vamos a hablar, si podemos hablar tranquilamente...

Sabrina -  No quiero (hablar).

Ángel -  Pero yo sí que quiero, ¿vale?,... siéntate.

Sabrina vuelve a sentarse, entre otras cosas porque no puede casi salir de allí encajonada como estaba, se pone la mano en la cabeza como armándose de paciencia y tratar de escuchar y decir, y prosigue,

Sabrina - ...porque parecía que estabais todos sin decidir...

Ángel -  yo te entiendo a ti, pero tú... ¿me entiendes a mí?

Sabrina -  Es que estábamos discutiendo dos horas quien va a hacer cada cosa... tú ibas a hacer el Test de Couper y yo estaba diciéndote que yo las abdominales,... y cuando llega el momento...

Ángel - Ya, pero si no estaba seguro de que iba a hacer el Test de Couper, ¿qué voy a hacer?, entrar y decirle: “mira Súper, esperate media hora...”

Sabrina -  Bueno Ángel,... yo estaba hasta allí de ir y venir, que así,...que no lo sé,... y yo teniéndole que oír medio mosqueado...

Ángel -  Pues no haber entrado tú.

Sabrina -  Ah, ¿no?, te dije que fueras tú, y tú: “no, ve tú que no estás haciendo nada...” Es que parece que os vais a lo más difícil, y él estaba esperando.

Ángel -  Bueno, pero no era una cosa... que no habías quedado para ir al cine...

Sabrina – Además, aquí cada uno a su bola, porque tú le habías estado presionando a Mari, para que hiciera las flexiones, y venga: “Mari, tu aguantas”, y ella no podía ir al confe porque estaba cenando...

Ángel -  Pues no sé,... es que tu, a veces, te pones muy nerviosa.

Sabrina -  Pues sí.

Ángel - Pues no te pongas nerviosa. ¿Tú me ves a mí nervioso?

Sabrina -  Bueno, pero yo me pongo nerviosa y me da igual que tú te mosquees. -Hace un nuevo ademán de levantarse...-

Ángel -  No te levantes, que estamos hablando...

Sabrina - ¡que voy a comer!, - sonriendo,  pero se mantiene sentada-.

Ángel - No te tienes que poner nerviosa, Sabrina.

Sabrina - Anda Ángel,... ¡venga, diplomático!. (Es la manera de advertirle que los demás no pierden ripio, y que Emilio intenta, con bromas, que no discutan: “Oye, por favor, no discutir...” -¡¡quién fue a hablar de discusiones!!-)

Ángel - No sé,... yo entiendo que por una cosa así, la gente no se tiene que poner nerviosa... Todos estamos nerviosos... Pero no tienes por qué hablarme así...
Sabrina - Pero, vamos a ver,... si yo quiero ponerme nerviosa, me pongo nerviosa y me da igual que a ti te moleste... que yo me ponga nerviosa y te hable mal.

Ángel - Me parece perfecto, pero si tu me contestas mal, igual a ti te da igual que yo me moleste, pero a mí no me da igual molestarme, porque tú me hables mal... entonces no entiendo por qué me tienes que hablar mal.

Sabrina -  ...Y tampoco te hablé tan mal, ¿eh?

Ángel - ¿Que no?,... vamos, esto está grabado...

Sabrina -  ¿Qué le dije...?  -Se vuelve a Mari, o Emilio como pidiendo su ayuda al recordar el episodio- Joder Tous, -rectifica-, Ángel... Ya está,... No veas….

Ángel - yo no dije nada, pasaba por el pasillo y me suelta el chorreo, ¡Joder, Ángel, ahora te metes tú y lo tenemos que cambiar todo... tal, ... no se qué... y yo, (y la mira a ella): ¡eh, eh!, para empezar, por favor, no me hables así, te lo dije, muy educadamente, ¿te lo dije o no?, yo no me pongo nervioso, tú te pones nerviosa... ¿vale?.

Sabrina -  Vete por ahí...

Ángel - Que me parece cojonudo que te quieras mosquear y te pongas nerviosa... ¿que soy muy diplomático?, pues no sé, pero a mí no me gusta que la gente me hable mal...

Sabrina - Pero es que a mí me da igual...

Ángel - (que ve que no la convence, que no puede con su cabezonería, le vuelve a decir, en tono ahora más alto, porque estaban tranquilos) Bueno, otra cosa es que a ti te de igual, pero yo te digo que no me gusta que la gente me hable así.
Sabrina - Bueno, pero yo te digo que a mí me da igual que te moleste o no te moleste, -y ya se levanta-

Ángel -  Pues muy mal.

Sabrina -  Pues no... -ya ha podido salir, y va por la cocina andando-

Ángel retira la banqueta en que estaba sentado, se levanta y va hacia la ventana del jardín a dejarla, mira al exterior y dice:

Ángel - Además está lloviendo y no se va a poder correr...

 

Los chicos van picoteando algo para comer y Fran parece que tiene la intención de levantarse, más que nada para llenar el estómago. La cosa sigue igual...

 

Cuadro de texto:  Emilio y Eva ya están en plan enamorados. Besándose y abrazándose en la cocina como un par de tortolitos, pero no es oro todo lo que reluce, la mirada de Eva es más la de una amiga que la de una amante enamorada...

 

Alonso está concentrado en el comedor estudiando y el resto en el sofá, su hábitat natural... Siguen todos en el salón estudiando... todas las conversaciones versan sobre la materia del examen de recuperación. Ahora mismo está Fran estudiando inglés y es algo tremendo, su acento es realmente impresionante, el tío acaba de decir: "My favorite champú is number five..." ¡Se le va la olla!

 

Todo sigue igual, pero entre Ángel y Sabrina hay algo raro, están charlando en voz baja y se hacen señales... Llega Ángel, se tumba con las piernas en el puf y el cuerpo sobre ella un poco atravesado. Tierra también quiere mimos y trepa hasta ellos. Y el Angelito aprovecha el lío para bajar un poco la cabeza y morder... Ella grita, él levanta la cabeza con la boca llena de pelos pidiendo un beso y señalando a su boca. Eva, que más que estudiar daba por cu... dice que se dejen de besitos y arrumacos que ella está atacá. Total que el niño se levanta y nosotras nos lo perdimos...

 

Han llamado a Sabrina al confesionario, automáticamente ha empezado a decir que dejen en paz a Sabrina, que no la molesten y ha empezado a gritar: "Liberaaaad a Willy..."

Eva está un poco mosqueada con Emilio, el chico siempre pierde el tabaco jugando al parchís y Eva dice que no piensa quedarse sin tabaco por culpa de la adicción ludópata de su marido...

 

Sabrina ha salido del confesionario y comenta al grupo que Gran Hermano les da media hora de estudio. Primero realizarán los exámenes de recuperación y después se meterán de lleno con la gimnasia...

 

En el salón, Ángel sentado en el sillón blanco y ella en el sofá de enfrente de la ventana del jardín, Ángel que sigue sin gustarle como ha quedado el tema, vuelve a la carga.

Ángel - ¡¡¡Ayyyyy, Sabrinita.....!!! -Se estira con los brazos cogidos en el sofá y se sonríe...-

Sabrina -  ¿De qué te ríes...?

Ángel -  De nada,... no sé,... que quieres enfadarte y no aclarar las cosas, que quieres ponerte nerviosa y saltar

Sabrina -  A veces, sí.

Ángel - ...Aparte una cosa, ¿hay algo en esta casa qué hacer, que impida que tu puedas entrar en el confesionario, preguntar tres veces?, si te están esperando... pues que esperen...

Sabrina -  Pues coges, y entras tú... y hablas...

Ángel - Pues coges y me dices: “mira Ángel, ¿puedes entrar tú?”, hablando bien.
Sabrina - Yo te dije que entrarás tú, y dijiste: “no, ¿que más te da...? no tienes nada que hacer..., ve tú...”

Ángel -  No porque yo te estaba... y tú...

Sabrina – sí, pero yo voy una, -le interrumpe rápidamente- pero no cuatro o cinco veces, y encima él (Súper), enfadado no, pero medio mosqueado y yo... tener que escucharlo medio mosqueado...

Ángel - Ya, pero no sé...

Sabrina - y encima... como sois tan así (y hace con las manos en los laterales de su cabeza el gesto de quien no ve más que lo que tiene delante, como los burros, vamos, sin pensar), os dice que el Test de Couper con dos direcciones contrarias para que sea imposible y vosotros vais y... (Da una palmada) y lo cogéis, en vez de la comba....

Ángel - Pero es que la comba es imposible, y el Test de Couper era sin tiempo.
Sabrina - ¡¡Ay!! Ahora era sin tiempo, después de la vara que me has dado toda la semana

Ángel - Es que al principio era con tiempo, pero ayer dijo que sin tiempo,... y yo sólo no he dado la vara con eso...

Sabrina - Perdona, pero a mí, el que más... -Ángel debe insistir, y ya llega un momento que ella se cansa, y le dice-: no quiero hablar más, Ángel.

Ángel - Si quieres hablo con la perra, ¿con quien voy a hablar?, pues hablo contigo....

Sabrina - Ay... no quiero hablar más... Ángel.

Ángel - ¿Ves?, al final se queda así... (Como sin aclarar del todo los morritos que han tenido, y eso a él le fastidiaba mucho)

Sabrina - No quieres escuchar...

Ángel - ¿Has visto?, pero mírala, ¿por qué te pones así?, no lo entiendo.

Sabrina - No me molesta, ¡No quiero hablar más del tema...! ¿Te lo digo con una sonrisa....?

Ángel - no lo entiendo, no lo entiendo, te alteras mucho siempre... eres...

Sabrina - Pues sí.... ¡¡déjame!!.

Ángel - Pues mira...

Sabrina - ¿puedes entender que me dejes en paz?

Ángel -  Mira, mira... ya te he dejado, (haciendo un gesto con los brazos como diciendo: “hala hija, asunto zanjado...”)

Sabrina - Pues ya está.... no me hables más.

Ángel - Pero no te pongas así, Sabrina.

Sabrina - Pero bueno, tu....

Ángel - ¿Te he dicho algo más?, no te he dicho nada más...

Sabrina - Sí, si, me sigues hablando...

Ángel - Bueno, -con cara de fastidio ya-, pues no pienso hablarte más... nunca, nunca, -pero sigue hablando solo vuelto hacia el otro lado del salón- no lo entiendo, no lo entiendo.

 

Como está lloviendo, Gran Hermano ha dicho que las flexiones y esas cosas las pueden hacer dentro de la casa, pero correr, se tendrá que correr aunque llueva.

 

Después de los exámenes, Gran Hermano les otorgará los diplomas...
empiezan a circular por el confesionario para realizar los exámenes pendientes. Mientras, en el salón hablan del mono de tabaco. Al parecer, Fran comentó ayer de intercambiar bizcocho de Mari por tabaco en el confesionario, pero nadie le hizo caso...

 

Están todos en el salón charlando mientras esperan terminar los exámenes de recuperación pendientes y empezar con la gimnasia... Ángel arrepentido de sus últimas palabras a Sabrina, se pasa a su lado en el sofá, y al hacerlo le dice:

Ángel - Vamos a ver... 

Sabrina - que no, que no (se refiere a seguir hablando del tema)

Ángel - Que no te voy a decir nada, pesada... -y coge un cojín y lo pone entre ambos, escribiéndole algo a ella muy corto-.

Sabrina - no si da igual... -Se ríe- 

Ángel se gira de lado y coloca el cojín mejor, para que no se note que se escriben. Sabrina le mira y le dice:

Sabrina - A ver... listo.

Ángel le escribe algo más y cuando acaba se retira sonriendo, y le hace un gesto de complicidad. (Le ha debido pedir el masaje que le debe desde la semana pasada)
Sabrina - , no, no, no. - Se ríe también y hace un gesto sobre su boca como indicando una gran sonrisa ¿?-, yo sí... -y otro gesto como de haber bebido ¿?-

Ángel -  ¿como que no? -con gestos, como ¡venga ya!, en plan, “por favor” y se vuelve hacia el respaldo del sofá como avergonzado. Estaban en su lenguaje privado-.

 

Al rato están cambiados de sitio en el sofá, pero siguen juntos y hablan “en abierto” de la prueba, de la lira, sus versos,... el examen que tiene que hacer Sabrina de recuperación y ella le comenta que tiene algo preparado, repasa mentalmente, y escribe con el dedo sobre su muslo. Ángel no se despega, ya SÍ han hecho las paces, él inclina la cabeza y la pone sobre el hombro de ella, desde allí, tan cerca, la mira intensamente, ella estaba guapísima como por la mañana y todo el día; él, si cabe, tan guapo como ella, la reconciliación ya se refleja en sus rostros.

 

Llaman a Sabrina por el altavoz para que lleve su micro al almacén, debe fallar, y ella dice: “vale” y se levanta a ello; al volver se sienta de nuevo junto al niño, y éste, solidario, coge su micro y lo pone entre ambos para que puedan seguir hablando, al final el micro lo sujeta ella, hasta que vuelven a llamarla para decirle que ya puede recoger el suyo.

 

Cuadro de texto:  Los demás también están por el salón y repasan, son insoportables las voces de Eva y Fran repasando inglés. Ángel la anima a ella, le pregunta si ya lo tiene del todo preparado y ella contesta que lo terminará en el confe, Ángel, meloso como sólo él sabe ponerse, le da tres palmaditas cariñosas en el muslo en señal de “lo sacas, nenica”. Cuando ha terminado el repaso mental y figurado Sabrina, y mientras que los demás vociferan, también Emilio y Kaiet, jugando al parchís, ellos, que parecen estar solos, se ponen a ver el Libro de Historia del Arte, y comentan fotos, lugares, están pegados y muy concentrados en el libro; de repente, Ángel le dice:

Ángel - Tienes la petaca en mi cadera, -y ella se mueve como para quitarla, y él de paso le hace cosquillas-.

 

En breve, Ángel que se la come con los ojos, le ve una pestaña que le ha caído en la cara, y se la coge con sus dedos suavemente, y antes de que vaya a tirarla, Sabrina le dice: “espera”, y la coge ella como si fuera a pedir un deseo antes de soplarla. No sabemos si la toca ir al examen, pero al poco se levanta y se va, en tanto que Mari vuelve al salón parece que del confe, y se sienta en el brazo del sofá donde está Ángel. Cuando vuelve Sabrina, Mari sigue allí y ella no puede sentarse donde estaba porque el sofá ya lo ocupan Fran, Ángel y Mari, que aunque sentada en el brazo, tiene el suyo extendido por el respaldo del sofá. Se queda en el sillón blanco, en esto Emilio recuerda la escena de mediodía, cuando Sabrina le da con el erizo de Tierra a Ángel en plena cara, y como todos están allí y Emilio es tan cachondo contándolo, se mean de la risa... incluidos los niños que además comentan:

Ángel - Me ha dado fuerte la cabrona... y lo mejor es que Tierra estaba allí, -señalando la parte contraria del salón, hacia donde Sabrina había tirado el erizo.

Eva - si yo estoy aquí, me meo.

Ángel - no, si se han meado todos... -Sabrina ríe sin parar recordando la escena y entre risas aclara-:

Sabrina - fue sin querer...

Emilio - sí, sí, sin querer... -hasta que aclara que lo sabe que era broma-.

Cuadro de texto:

Sabrina ha debido de ir a examinarse y cuando vuelve se pone en el sofá de en frente de Ángel y él, por gestos y chistidos, la llama para que vaya junto a él, y ella, “que no, que no hay sitio”, (Mari ya se había quitado porque le llaman del confe para alguno de sus exámenes) y él insiste, y ella, como resignada, se va con él, y empiezan otra vez con el libro de Historia del Arte, y comentan, “fíjate, que bonito”, y luego Ángel:

Ángel - aquí he estado yo, y más tarde nosotros teníamos que haber ido este año... -pasan páginas y él prosigue-, mira, que pasada, lo flipas por los monkies, ¿o no?.

En esto llega Mari, y sin mediar palabra, se acerca donde están ellos y les coge el Libro y se lo lleva al sofá de en frente, diciendo: “vosotros no tenéis que estudiar de esto ¿no?”. Ellos se miran, alucinan con la falta de tacto de Mari, y ésta, que debe darse cuenta de sus caras de sorpresa, y empieza a dar explicaciones desde el otro sofá, “es que me tengo que examinar...” Ellos le quitan hierro, y dicen

Ángel -  no, si solo lo estábamos viendo, como no hay revistas...

Sabrina - No, no, no pasa nada, estudia, estudia tú.

Así, compuestos y sin libro, comienzan a hablar de un ruido que se oye y que dice ella que es del aire acondicionado... Al ratito, vuelve Alonso de practicar el soneto que debe hacer en la cocina,... pero ellos que están casi al lado de donde Alonso se ha sentado, en un puff, no se enteran, están ya... ¡¡que bueno...!! Ángel, casi encima de su niña, la besa en el cuello, y la mira y le hace el gesto de arrimar su rostro de lado para que lo bese ella a él, ella dice que no, y él insiste, y ella le coge la cara, le retira el pelo con cariño y le da un beso en el oído. Y al poco otra vez Ángel a la carga, se le echa encima y vuelve a besarla en la mejilla y... otro achuchón.

 

En medio de todo ello, Tierra da el follón y Alonso, que vuelve del examen cabreado, viene diciendo que lo ha dejado en blanco, que no le salía y que si quieren, ya tienen un motivo para nominarlo, que no ha hecho más el ridículo en su vida y riñe a Tierra que anda por allí ladrando, y la perra que ladra más todavía, y Sabrina, siempre de intermediaria entre la perra y ellos, le dice,

Sabrina - Tierra, hija, ¿donde están tus muñecos?

Ángel - Mira a ver si están en mi cara... -todos se ríen-.

Y ella ya de coña, le dice a Ángel mirándole:

Ángel - en verdad, no fue sin querer...

Tierra sigue ladrando sin parar y consigue que todos le hagan caso.

Eva - ¿por qué hará eso?,

Mari - porque como está sordo (por Alonso, que andaba jodío del oído), - de coña- 

Ángel - porque sabe que le jode...

Sabrina – no, es que como no le hace caso...

Mari – Tierra, ¿donde están tus juguetitos?, -y sigue- Ángel, mira a ver en tu oreja... (más risas).

Emilio dice que hay alguno debajo del armario. Tras esto, ellos siguen con su historia particular y Ángel le pide a Sabrina que le rasque la espalda, ella dice:

Sabrina - ¿encima que te tengo que dar un masaje, te tengo que rascar la espalda?, -pero se lo hace, y él tan contento, riendo, y colocándose en distintas posturas para que le rasque por todos sitios-, ¡¡ah!!, te colocas y todo... -y siguen, hasta que ella al ratito se cansa y le dice-: ya está, hijo... -y él se echa para atrás y vuelve a mirarla-.

 

Al poco, Ángel va a algún sitio y al volver, se sienta de nuevo a su lado y echa la cabeza en su “regazo”, con un cojín de por medio... y vuelven a hablar de las pruebas físicas, ella, que cómo se pone, que es un neura.

 

Alonso ha salido del confesionario diciendo que le ha ido fatal y suspenderá... Emilio le ha dicho que si catean por su culpa, no le darán tabaco. Alonso ha dicho: "Si no fumo yo, no fuma nadie". La cosa no ha pasado a mayores, pero se nota que Alonso no le perdona ningún comentario a Emilio...

 

Siguen con las recuperaciones, están sentados en el sofá escuchando a Emilio que está muy frustrado porque pierde siempre al parchís... Mari Cuadro de texto:  dice que mejor aprovechen para estudiar un poco y suelta: "ayudemos a Emilio para que haga bien la división"... ¡Vaya puñalada le ha dado a Emilio! Y vaya una ha ido a darla...

 

Tierra se está comiendo una tiza y Fran dice: "No se la quitéis, que la tiza da mucho calcio..." Mari ha ido a quitársela. 

 

Gran Hermano es tan gracioso que para llamar a Emilito al confesionario le dice: "Emilio, elévate a la séptima potencia"... Siguen todos mano a mano con el "súper" luchando para superar los exámenes... 

 

Cuadro de texto:  Nos están enseñando el confesionario, esto es el sumum... tenemos a Fran y Eva hablando en inglés y hacía tiempo que no me reía tanto con Gran Hermano... Eva se troncha y Fran le suelta unos rollos patateros sobre champús y sobre su tío el peluquero, ja, ja, ja...

 

Los chicos han empezado las pruebas de gimnasia... La primera ha sido Sabrina y su rápida y eficaz sesión de abdominales. La chica está hecha un roble. Después le ha llegado el turno a Fran con las abdominales y Mari con las flexiones. Ambos lo han logrado...

Cuadro de texto:

Sabrina, las 25 o 30 abdominales en 35 segundos, mientras la sujeta las piernas Emilio; Eva el puente y el pino; Mari las flexiones; Kaiet también, pero con palmada; Emilio y Fran marcha en el jardín en direcciones contrarias y Alonso y Ángel el Test de Couper, también en distintas direcciones. El niño que acaba que se ahoga y reposa en una de las ventanas, pero acaba a tiempo.

Cuadro de texto:

Cuando le ha tocado a Eva, la chica ha pedido que cojan a la perra porque la muerde... Emilio ha cogido a la perra y le ha dicho que si vuelve a morder le cortará un miembro... El miembro se lo van a cortar los de la protectora de animales a Emilio como siga tan “cariñoso” con Tierra.

 

Parece que ya han terminado todas las pruebas de gimnasia. Han corrido por el jardín, han hecho pruebas de brazos... todo bastante bien. El Súper les dice que aunque no pueden dar la prueba por válida, en compensación al interés que han Cuadro de texto:  puesto, tampoco la invalidan y que se quedan con el presupuesto que les toca por habitante, sin quitarles ni añadirles nada.

 

Cuando terminan las recuperaciones, (que algunos no recuperan) se visten con las togas y los birretes negros sobre la ropa que llevan puesta y les van llamando uno a uno para entregarles en el confe los diplomas respectivos, estilo pergamino, cada uno con su nombre. Al volver al salón los enseñan a los demás y se van sentando, cuando llega Ángel, a quien no le gustaba el birrete porque dice que le sienta como el culo, Sabrina le pide que le enseñe el diploma, él se resiste, pero le dicen por megafonía que encienda el micro que se ha dejado apagado al salir del confe, y mientras lo hace, le da el diploma a Sabrina, que lo abre y lo lee.

Enseguida están de nuevo juntos con los trajes de Graduados, aún en el sofá de en frente de antes, Ángel no puede evitar echarse sobre ella, mirarla, y así le vuelve a pedir un beso, diciéndole entre dientes:

Ángel - Te dejo que me beses,

Con la cara en posición, y ella que le besa con ternura, y de nuevo él que esconde su cabeza entre el pelo de ella, echado sobre su hombro y se le meten los pelos rubios y rizados de ella en la boca, y él en la gloria, haciendo como que se los come, y ella que lo ve, le riñe:

Sabrina - No, que lleva espuma...

 

Gran Hermano es consciente qué no tiene que meter en los resúmenes, así que ha inventado una fiesta de graduación. Los chicos tienen a su disposición las típicas togas negras con el sombrerito de rigor para que se vistan en honor a la gran gala de preescolar...

 

Están todos con el tema de la ropita y Emilio se encuentra fatal, dice que ha vomitado pero le da vergüenza decirlo... Eva le ha dicho que lo mejor es que lo diga en el confesionario.

 

Cuadro de texto:  Están con la entrega de título. Gran Hermano los llama al confesionario uno a uno mientras esperan en el salón ataviados con las togas... En el confesionario les entregan un título que certifica que se han diplomado en la escuela Gran Hermano...

 

Fran se ha puesto unas gafas que se preparó este fin de semana. Están hechas con cinta aislante y tienen una nariz roja muy larga...

 

Después de recibir su diploma, Fran ha comentado que su título sirve para tomarse una copa de 40 duros en cualquier garito de España... ¡Exacto! Este titulo no sirve ni para limpiarte los zapatos... En cambio Mari está contentísima, dice que es su primer título como estudiante... ¿Pero se lo creen y todo? Esta chica es capaz de ponerlo en su Curriculum: "Doctorada en Gran Hermano”... 

Cuadro de texto:

Gran Hermano los ha reunido en el sofá y les dice que todos han sido merecedores de la graduación, pero que hay muchos exámenes que se han suspendido, por lo tanto la prueba no ha sido superada. Pero como han tenido mucho interés y se han esforzado mucho...... Ni les suman ni les restan el 20% de lo apostado, por lo tanto se quedan como están...

 

Al rato, ya se quitan los trajes y se disponen a hacer la lista de la compra según el presupuesto asignado y... surge la discusión. Kaiet quiere que cada uno se asigne una parte para lo que quiera, y el resto del dinero común, se emplee para comprar productos básicos. De todos es sabido cómo se llama el problema del vasco: tabaco. Anda mosqueado porque lleva sin echarse un cigarrito algún tiempo y se queja de que nadie le ha ofrecido, cuando él no tiene ese comportamiento con los demás. Ángel le comprende y se pone de su parte, Emilio y Eva también y los demás, Alonso, Mari, Fran y Sabrina no lo entienden y no les gusta la actitud de Kaiet porque creen que va a generar más problemas entre el grupo que otra cosa. Llegan a una solución intermedia, la siguiente semana, se impondrá ya el criterio de Kaiet y éste lee la compra en el confe, aunque no suman bien y se pasan, teniendo que recomponerla de nuevo.

 

Gran Hermano les ha dejado dos paquetes de tabaco en el almacén. Cuando han entrado Fran y Alonso a buscarlo, se han guardado uno y han dicho al resto de sus compañeros que solo hay un paquete para todos... ¿Les darán una sorpresa? ¿Se lo fumarán ellos dos solos? Debe ser lo primero, porque Fran ha dicho que guarda una sorpresa para cuando terminen de hacer la compra...

 

Siguen con la lista, discuten algunos puntos, pero todo de buen rollo... Emilio ha ido al lavabo y ha vuelto a vomitar...

 

Mientras Ángel y Sabrina siguen manteniendo su actitud cariñosa, el grupo está descartando lo esencial y vuelven a comprar mucho tabaco... Estos no aprenden...

 

Están haciendo la compra en la cocina. Sabrina está sentada en una silla, en el borde, y Ángel está detrás de ella. Sus cuerpos pegaditos. Son amigos, ¡¡¡no lo olvidéis!!! Es difícil describir bien la imagen que dan en esos momentos, porque faltan palabras, pero transmiten una gran ternura. Ángel la abraza por la cintura y apoya su cabeza, su cara, sus labios, primero en el pelo de la niña; ella, que está como flotando, que no está atenta a la compra, se retira el pelo hacia un lado, en un gesto que le hemos visto hacer muchas veces, recordemos, por ejemplo, cuando estaban inmersos en  el maratón de baile, esos bailes "fríos" que se marcaron.... Deja su cuello libre para que alguien que está detrás de ella la bese; “alguien” que se llama Ángel lo hace, la achucha, la besa una y otra vez, se dicen cosas, sonríen y lo hacen con la boca y con los ojos.

 

Desde luego no están para nada con los demás que hablan de la compra; Mari escribe, pero ellos están a lo suyo... ¡¡qué plastas!!, siguen con el tema de la compra, pero se ha generado un poco de mal rollito por el tema del paquete de tabaco que se habían guardado Fran y Alonso. Sabrina le ha dicho a Alonso que se calme porque éste se ha puesto un pelín vivaracho tras una leve e insignificante discusión por el dichoso paquetito escondido....

 

Finalmente han terminado la lista de la compra. Todo cuadra aunque se han terminado repartiendo cigarros sueltos y todo para que cuadren los números... Gente muy legal.

 

Sabrina está un poco mosca también con Fran; la chica, un poco harta de tanta discusión por los cigarros, dice que a ella no le viene de un par de cigarros y ha cedido ofreciendo parte de su tabaco semanal...

 

Ángel está preparándose para la sauna, se cambia y se pone el bañador. Le da su pulsera de bolitas a Sabrina para que se la guarde. Vuelve a la carga,... se sienta y se levanta,... la abraza,... la achucha.

 

Ángel y Sabrina ya se habían reconciliado del todo, (escenas del sofá) y cuando ya están en la cocina, se produce la siguiente situación: Sabrina, está en el “office”, vamos, entre el fregadero y el mostrador, mirando hacia el fregadero y por tanto delante del espejo-ventana que hay en frente. Ángel viene del salón, o de la otra parte de la cocina, la ve allí y, como no puede evitarlo, y está tan contento por la reconciliación, y... por el masaje que le espera, (esperemos) va hacia su nenica, se pone detrás y la abraza por el tórax, (por debajo del pecho) hacia el estómago, en un abrazo de esos en que cada uno de sus brazos - de él- da vuelta y media sobre el cuerpo de ella y, como suele hacer, mete su cara entre su hombro y su cuello -de Sabrina- y aspira su perfume y suponemos todos que la besa). Y en esa postura se mantienen bastantes segundos, Sabrina, se retira hacia atrás, y ya quedan más cerca del mostrador, él sigue con su abrazo, al tiempo que ya con la cabeza fuera del “nido”, pero muy juntita a la de ella, se dirige a hablar con su niña y viendo su reflejo en los espejos, dice:

Ángel - ¡¡¡Hummm!!!, mira, mira, ¡LA PAREJITA DE ESPAÑA! -en tono trivial, pero sacando de dentro lo que de verdad sentía y él sabía perfectamente, por más de que ni se lo terminara de creer. Y prosigue hacia su chica-: Pero saluda, saluda...

y ella que sabe que está “payasete”, pero comparte "su secreto", con las cámaras y la audiencia, (ahora a voces), hace el intento de soltarse y no se dirige al espejo, y le dice algo así: “venga ya, que no quiero saludar”, él insiste, pero ella ya se suelta de su abrazo de pulpo y, un poco cortada, se retira de frente al espejo, y él detrás, claro, con su alegría,... la de tener a su nenica ya contenta y a bien con él, y la de haber dicho algo, (aún como si de coña se tratase), pero que llevaba en el alma, ya dos o tres semanas, y cada día que pasaba iba tomando más forma: la de un cariño y enamoramiento lento, pero seguro y firme.

 

02:20: Emilio se ha puesto a fregar los platos y el resto ya está de apalanque en el salón, hoy no hay ganas ni de parchís, es el colmo de los colmos...

 

Kai llama a Ángel (¡como no!) y al volver, recupera su posición en la silla. Vuelve a achucharla y ella le acaricia las piernas (hay que decir, que aún llevan la ropa de deporte de la prueba).

 

En la sauna no ocurre nada interesante, hablan de los días que quedan de concurso, los deportes que mejor se le dan a cada uno... Después de la ducha y sauna, muy limpitos y guapos, están todos en el salón para jugar al parchís. A  Ángel, como siempre, no le apetece. Bromean todos sobre las apuestas que hacen jugando, como comer comida de peces, hacerse gamberradas, etc... Finalmente, Sabrina y Kai se disponen a jugar una partida y Ángel le dice:

Ángel - Cuando acabes la partida Sabrina, ¿me puedes dar un masaje?

Ella sigue con los preparativos del juego...

Ángel - ¿Sabrina? vale... Sabrina... (un poco contrariado)

Sabrina - si... si... si.

 

Entonces él, más seguro, se levanta para dejarlos jugar. La partida es larga y muy emocionante. Sabrina está muy guapa y a Kai se le salen los ojos de las órbitas mirándola (somos muchos los que pensamos que a Kai le gustaba Sabrina... y mucho). Sabrina gana la primera y Kai pide revancha. Ángel se desespera un poco, y vuelve a la carga, pero ella se lo toma con paciencia. Ángel no para de rondarla,... va de un sofá a otro,... revolotea nervioso, hasta sentarse finalmente, a su lado. Sabrina se ríe, está muy contenta, se lo está pasando estupendamente con la partida y Kai esta entusiasmado. Sabrina mira a Ángel como diciéndole con esa complicidad que ellos tan bien conocen "ya, vamos,acaba la partidita”.

Kaiet - ¡¡qué estresante!!. No vuelvo a jugar más con Sabrina en mi vida

Ángel se levanta, se prepara, pero ella se enreda otro poco con Tierra, haciéndole mimos... niiii, niii, niii. Kai les pregunta el por qué del masaje y no se entiende bien lo que le dice Ángel, pero la respuesta no le gusta a Sabrina.

Sabrina - ¡¡¡ten cuidao!!!, que yo cuando tengo mala leche doy unos masajes muy...

Ángel - (estirándose) no, no... El masaje tiene que ser bueno ¡¡tengo un dolor de espalda...!! Ahora salgo, chicos

Kaiet - y nosotros,... ¡¡¡jugándonos tabaco!!!

Sabrina - (justificándose) eso fue de un... de hace ya una semana... eso

Ángel - si... (no se entiende) el masaje...

Sabrina - si, del miércoles por la noche. (Se refiere a que la apuesta era que si no se iba ella, le haría un masaje)

Ángel – si,... una semana casi -Ángel se va hacia la habitación y empieza a quitar cosas de encima de su cama, se echa encima y entra Sabrina con la crema-

Sabrina - ¿¿También te tengo que quitar la camisa??

Ángel - no, no... (se la quita)

Sabrina - estoy muy cansada... ¡¡no tengo ganas de dártelo!!

Ángel - ¡¡no se!! Son así las apuestas... je j eje... lo he dicho antes... ahora te voy a decir por dónde... el dolor es crónico...je je je (casi no se le entiende de la risa nerviosa que tiene y el empeño que casi siempre pone en que no se le entienda, claro)

Se tumba finalmente, ella se sienta a horcajadas encima de él 

Ángel - tienes que decir a la cámara "esto es una apuesta"

Sabrina - si,... espera,... díselo tú

Ángel - No,... ahora en serio, es que me duele (pero muy guasón)

Sabrina - ¡¡¡te vag a enterag!!!!

Ángel - No, en serio, no te pases (le pone la crema) y no me pongas mucho de eso...

Sabrina - Es que si no,... perdona que te diga, pero sin crema no te puedo dar el masaje

Ángel - mummmhammaaggrraaffee (no se entienda nada, porque está boca abajo) 

Sabrina - ¡¡que ca**on. Ahora te ríes, encima!! (pero con buen rollito, la sonrisa de oreja a oreja) y quita las greñas....eso ya no es pelo, ¡¡son greñas!!. A mí también me da un poquito de asco esto y encima, está caliente (la crema).

Ella empieza a repartir la crema, despacito, con la yema de los dedos

Sabrina - ¡¡te estoy dando ya el masaje!!

Ángel - si... si... perfecto, perfecto -De pronto, empieza más fuerte en un punto y le hace daño-

Ángel - ¡¡¡Aaaahhhhh.... Aaaaahhhhh...!!!

Sabrina - ¡¡¡eh, eh. Te tengo que hacer así!!!

Ángel - espera, es que me duele mucho ahí, en serio...

Sabrina - pero es que...

Ángel - ¡¡que no te lo digo de coña!! (Ya sabemos lo quejica que es)

Sabrina - si, pero es que te tiene que doler

Ángel - ¡¡¡AAAHHHH... AAAAAHHHH!!! -Sabrina se ríe a carcajadas de oírlo- pero,... ¡¡¡es que duele mucho!!!

Sabrina - pero te tiene que doler, si no...

Ángel - un masaje es para que mole... si lo sé,... juego con Kai, dándole "piñas",... o algo,... ¡¡¡¡¡¡si es para doler...!!!!!!!!

 

No se entiende bien lo que dicen a partir de aquí, hablan a la vez. Ángel se queja, se ríen los dos a la vez, están felices de ese "roce" tan íntimo; él sigue quejándose, pera cada vez menos, ella sigue riéndose, pera cada vez más tierna.

Poco a poco se va relajando y ella le hace un masaje casi profesional, pero él empieza a susurrar,... gemir,... cosa que a ella no le gusta, y le da un cachete.
Sabrina no quiere, pero la sensualidad empieza a florecer, y cada vez están más relajados, ya casi no hablan, solo se oyen las risitas de ella y los gemidos sofocados de él con las sábanas en la cara. Están en la gloria, ¡¡¡¡mismamente!!!!!

 

De vez en cuando, el niño se vuelve a quejar, y ella afloja un poco la presión, tampoco le quiere hacer daño, a pesar de lo que dice. Sabrina extiende ya el masaje a brazos, axilas, hombros... ¡¡vamos, que ya es más una caricia que un masaje!! Y Ángel, que tiene los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, le acaricia las piernas a ella, que es lo único a lo que tiene acceso. Ha sido una media hora, pero ella decide que ya está bien, a pesar de que él le insista varias veces en que siga, pero le dice que ya es el final. Cuando Sabrina se levanta, él saca la cara de debajo de la almohada, y con un gesto que es todo un poema, la coge la mano y le dice "GRACIAS"... Su cara refleja el placer que ha sentido y lo que le gustaría que pasara ahora.... Sabrina se va al servicio.

Ángel - Apaga la luz...

Al volver, se oyen las voces de los demás en el salón, ella se dispone a acostarse, Ángel sigue encima de la cama, solo lleva puesto el pantalón.

Sabrina - ¿te has puesto el pijama?

Ángel - ¿¿¿eh???...

Sabrina - ¿¿que si te has puesto el pijama??

Ángel no contesta, solo la mira moverse por la habitación, se está poniendo los anillos que se quitó antes para darle el masaje, va a cerrar la puerta.

Sabrina - ¿te vas a acostar, o no?

Ángel - ¿Tu te vas a acostar?

No se entiende la respuesta de ella, pero sí se entiende el gesto de él, que la invita a echarse en su cama. Ella cierra la puerta y va hacia el lugar señalado, en la oscuridad.

Sabrina - ¡¡hummm,... casi me mato con tus zapatos!!! -Se acomoda a su lado- ¡quita!, -le dice, para que le deje sitio-. (Siguen murmurando, pero como casi siempre, no se entiende)

 

Se ponen los dos boca abajo, mirando hacia la cama de Mari, cogen la almohada de Sabrina y la ponen delante de sus cabezas y... ¡¡¡voilá, ya no se les ve las caras desde ninguna cámara!!! Están cara con cara, con las manos en el hueco que queda entre los dos.

Sabrina - no te veo todavía

Ángel - ¿no?

Sabrina – no

 

Deben de hablar con las manos, porque solo se oyen murmullos, de vez en cuando una risa. Ella sigue boca abajo, pero Ángel se pone de lado y la abraza toda, con las piernas y el brazo por la cintura.

 

NO SE OYE NADA, pero la conversación debe de ser muy interesante, de las suyas, durante más de 10 minutos. Solo se mueven, señal de que no duermen, pero... ni una palabra, solo las manos de Ángel, que no paran por su espalda y de vez en cuando... si... no... hummm... ¿¿si??... si cabe!!... je je je... y el tacto de las manos y el roce de las sábanas delata que están "hablando" a su modo. Siguen en ese universo tan privado, tan íntimo... y solo la risa abierta de Sabrina en una ocasión, rompe el silencio casi absoluto. Se notan muy "cómplices" en lo que sea que están hablando.

Ángel - he estado hablando en el confe de tu... porque me ha dicho el tío, que tenia que estar 5 minutos ahí

Sabrina - ¡¡yo no he ido!! (al confe)

Ángel - pues... de las nominaciones otra vez... ¡¡qué si no!!

Sabrina -  ¿¿te han preguntado?? es verdad,... es lunes

Ángel - no, he empezado yo.... ¡¡ufff, que mal...!! Tengo que echarlo a suertes 

Sabrina -  yo he cambiado como tres veces ya

Ángel -  ¿¿ya lo tienes??

Sabrina – si; pienso una cosa y la cambio, y luego, la vuelvo a cambiar...
-Parece que Ángel le dice algo al oído, están un buen rato cuchicheando... y después, ya en voz alta:-

Ángel -  piensa... yo es que ni lo he pensado

Sabrinaje je je -Siguen en lo suyo, cara con cara-.

Ángel - no sé... lo voy a echar a suertes, tío,... voy a quitar... a mí,... voy a quitar a Kai, y a ti... y los demás, a suertes... ¡¡que sea lo que Dios quiera!! Es que si no,... sin saber,... no se tía... -Se vuelvan a poner boca abajo-

Ángel - ¿tu crees que van a salir tantos otra vez?

Sabrina - si,... yo creo que Fran, Alonso y yo ¡fijos!

Ángel - ¿si?

Sabrina - ¡¡si!! Y luego... ya... si hay más... no sé... si hay más de tres, estará entre Kai...

Ángel - yo... –interrumpe-

Sabrina -  ¿¿tú??,... no sé...

Ángel - si, si. Como no salí la semana pasada, me toca esta, ¡fijo!

Sabrina - es que,... claro, yo no miro objetivamente... cuando pienso, o sea,... como yo a ti... no pienso

Ángel –No piensas de...

Sabrina -  ...no pienso de que los demás...

 

La conversación sigue por ahí. Ángel le dice que no esté tan segura de su nominación, hablan los dos casi a la vez... etc... Parece que se ha acabado la conversación en "abierto”; es decir, ellos llevan dos temas a la vez, una con las manos, susurros etc... y otra, de cara a las cámaras. Ahora el tono es más alto, como para que les oigamos, miran de frente, hacia la ventana que hay encima de la cama de Mari, bromean y dicen como si fuera una televisión... “¡¡que mala es la película!!, ¡¡cuanta publicidad!!, ¿¿cambia de canal, tío!!”.  Hasta le hacen la pelota a tele-5, diciendo que es la cadena que ven siempre. ¡¡Si ellos supieran la que se les venía encima!!!!

 

Después del lapsus televisivo, se vuelven a acurrucar, hablan de que han pasado la prueba del graduado por los pelos, que casi se la han regalado, Ángel dice que la prueba física ha sido muy dura, que él no sabe correr, que arrastra los pies. Sabrina se ríe de su forma de correr... Todo esto dura más de una hora, pero ellos no se mueven, están a gusto. Ahora están boca arriba, Ángel dentro ya de las sábanas y Sabrina, apoyada en el hombro de Ángel, parecen dormidos, pero Ángel la despierta. Se quitan los micros, dan las buenas noches a las cámaras y ella se acurruca otra vez en el hombro; y muy acurrucaditos, parecen dormir.

De pronto Ángel se empieza a agobiar por el espacio, pero Sabrina no se aparta, ahora es ella la que le abrazo con la pierna encima de él y los brazos alrededor de la cintura. Al final se levanta, como para irse a su cama y Ángel le pide que le ponga bien el edredón por los pies. Pero, ¡¡¡sorpresa!!!... lo único que hace ella es quitarse el sujetador, guardarlo y... volver a la cama de Ángel. Pero esta vez dentro del edredón y esta vez sí.... ¡¡el abrazo de los dos es de los suyos... muy largo... con suspiros... susurros, y mucha, mucha ternura... Ella le acaricia el pelo, la cara, le abraza, le da mucha ternura... Él se deja, responde a los abrazos, devuelve también su ternura hacia ella... Están tapados casi hasta la cabeza, pero se oye el roce de las sábanas y todo hace pensar que la tensión sube por momentos,... risas de Ángel,... besitos... ¡¡Así durante casi otra media hora!!