DOMINGO. 20 DE MAYO DE 2001
"CASO
SABRINA", FINAL FELIZ Y LOS HUEVINES DE FRAN
Sabrina ha vuelto a la normalidad, la chica se lo
pasa muy bien con Ángel y ha conseguido volver a la complicidad habitual, su depre de fin de semana, ya pasó a la historia. Fran vivió
un mal rollo por haberse comido dos huevos en vez de uno y las mafiosas siguen
con sus planes...
Empieza una jornada más en la
casa del Gran Hermano, los chicos se despiertan, las nubes se levantan y Sabrina parece muchísimo más tranquila, sobre todo después
de la conversación de ayer con Ángel...

Después de un poco de
desayuno, ya están cantando... Todo igual. Karaoke
por un tubo y Sabrina... (Perdón, por la insistencia,
pero nos ha tenido francamente preocupados) está mucho mejor, le ha comentado a
Mari que ayer habló con Ángel y que son amiguetes.
Esta mañana han vuelto a hablar juntos y han vuelto a hacerse señas... ¡¡Esto
va bien!!.

Ángel se levanta y canta en la prueba del karaoke; afuera, le están llamando chulo... A él no le importa,
o por lo menos, eso dice...
Mari y Sabrina
están sentadas a la mesa de la cocina, llega Ángel -que viene del jardín donde
ha estado escuchando insultos, como chulo, por ejemplo- y se sienta frente a Sabrina, cruza los brazos sobre la mesa y hunde la cara en
ellos. Sabrina le pone la mano en la cabeza, él la
mira. Mari adivina por la cara de Ángel, que sigue un poco de
bajón, algo
le sigue preocupando...
Mari - ¿qué pasa, Tous?
Ángel - ...que no pasa...
Mari - que mal estamos todos... ¿no?
Ángel - ...no estamos bien.... -mira a Sabrina preguntándole con los ojos qué está pasando. Mari
se da cuenta que está de más; coge su taza de café, se levanta y se va- ...y yo, ¿qué he hecho? ¿He hecho algo
mal...?
Sabrina - que,...
¿tengo yo la culpa?
Ángel – no,... no estoy diciendo eso...
Pero ella,
en uno de esos gestos determinantes que tiene, coge la sábana amarilla que
estaba doblada encima de la mesa para tapar sus manos y escribirse con él, y
cuando empieza, hace el gesto de señalarse a ella, diciendo "yo" y
continúa escribiendo... ella dice "si" con la cabeza y él, alzando la
ceja, dice "que está bien, o de acuerdo" con lo que ella dice; Sabrina sigue escribiendo, cuando termina de escribir, él
hace un gesto como diciendo "claro", comprendiendo lo que ella le ha
dicho, agacha la cabeza pensativo y dice "ufff".
Sonriendo un poco la mira, como diciendo, “ahora te voy a dar yo mi versión” y
empieza a escribir, cuando él termina, ella dice que no con
la cabeza y él, con una sonrisa irónica, le dice
Ángel - ¿cómo que
no?... hace ya tiempo, ¿sabes?
Sabrina – nunca
Ángel - ¿cómo que nunca... te acuerdas de aquella
noche (la segunda parte de esta frase no se puede entender porque habla muy
flojito) -ella levanta un dedo, como
diciendo “una vez”. Él, sonriendo, le dice que no, que de eso nada
Ángel - yo...
¡eh...! -y le escribe- ...una más (ella sonríe diciendo “sí”) y él sigue-
...una más y... una más... ¿vale?
Sabrina - ya está... (como que no se lo ha
dicho más veces)
Ángel -...y esto
me asusta, ¿sabes? (sigue escribiendo)
Sabrina –
siempre...
Ángel – claro...
Sabrina - ¿...y
entonces?
Ángel - ...ya,...pero... aquí.... ¿sabes?
Y... ¿ahora... qué? –sonriendo. Ella dice que no con la cabeza-.¡¡¡Dios mío,
tía...!!! -con cara de preocupación y de “nos han pillao”.
Ahora escribe ella- Y... ¿más?... (como diciendo, “después de lo que ha pasado)
Sabrina – no
Ángel - no... y encima,... ja, ja, ja...
¡¡¡Dios mío...!!! (y vuelve a agachar la cabeza preocupado)
tiran la
toalla y se cogen de la mano con mucho cariño, acariciándose las manos, se
miran como comprendiendo el mal momento que están pasando los dos, se sonríen
con mucha ternura, ella coge la toalla y le vuelve a escribir
Ángel -
no es que esté mal... (o también puede decir yo no estoy mal. (Casi no
se puede oír) -ella le sigue escribiendo-
Mari desde el jardín pregunta que a quién le toca cantar y él da
un salto y sale porque es su turno; canta sin ganas. ella está seria y parece
nerviosa o preocupada; enciende un cigarrillo, Ángel termina de cantar y se
sienta otra vez frente a ella,
Ángel - ¡qué mal, tío!
Llega Emilio
y habla con ellos sobre que ve mucho color celeste en la cocina, su corbata, la
camiseta de Ángel y una sábana que hay doblada encima de la mesa;
ellos se miran a los ojos y Emilio se da cuenta que quieren estar solos, llama
a Eva y se van a jugar al parchís. Ángel suspira, se le nota agobiado, y con
semblante de haber pasado unos días con mucha presión; le dice con un gesto que
el que se va esta semana es él (él está nominado), Sabrina
dice que no, él dice que sí, está convencido por todo lo que le insultan
fuera... se vuelven a escribir
Ángel - ¿Quién?
Sabrina - tú... (y
señala el pasillo)
Ángel - no... no... que no... –suspira-
¡¡¡Aaaaaaayyy!!!
-tiene cara de preocupación y se la tapa con una mano)
Ella le sigue escribiendo con
la mano, hace el signo de 2 (como diciendo 2 veces) y continúa; él saca su mano
y
dice, “lo
siento, lo siento”, agacha la cabeza y la apoya en la sábana; cuando la
levanta, se tapa la cara con las dos manos, muy agobiado, se levanta diciendo:
“me voy a acostar un rato...” y se va a su cuarto, totalmente abatido. Ella
permanece sentada un rato, enciende un cigarrillo, está nerviosa, incluso se
enjuga alguna que otra lágrima por debajo de las gafas, no sabe si ir al cuarto
con él o no, pero como siempre que él estaba mal, ella decide ir a consolarlo.
Apaga el cigarrillo y entra en la habitación.
Llega Sabrina
y se acuesta con él, se tapan con el edredón y ella le escribe una palabra
cortita con la mano, la reacción de él no se hace esperar y la abraza, es un
abrazo intenso, los dos parece querer darse toda clase de explicaciones en él,
incluso es una forma de pedirse disculpas mutuamente. Ángel esconde su cara en
el cuello de ella mientras le da pequeños besos en él, la besa en la cara dando
por finalizado el abrazo.
Ángel - Gracias por venir... ¡¡¡Qué bien,
otra vez huelo a tí!!!! Te quiero. -Se quedan un rato
en su postura habitual abrazados y con la mirada perdida en los ojos del
otro... Pero aparte de tener puestos los ojos, Ángel debía tener puestas las
manos en otros sitio...-¡¡¡A ver si me comes más... estás en los huesos!!!
Sabrina – No, eso
siempre lo tengo ahí...
Ángel - ¡¡¡estás en los huesos!!!. -Y la vuelve a
besar en la cara con mucha ternura-.
Se achuchan un poco más, y ahora es ella la que lo besa en el
cuello a él.
Retoman la escritura con las manos, al finalizar él le hace ese gritito de
cariño que es habitual en él y le dice:
Ángel - ¿¿¿Síiiiii???...
¿¿¿Cómo???
Sabrina - eso no te lo voy a decir.
Él comienza a acariciar su
cuerpo y pone la mano en algún lugar que a ella no le parece el adecuado
Sabrina - Noooo. -Él retira la mano-
Ángel - NO, NO
Entonces él se pone boca
arriba mientras ella sigue de lado junto a él y comienza a acariciarle la cara,
con la ternura que en ella es habitual. Ángel se da la vuelta para que la niña
le acaricie la espalda, (ya sabéis cuánto le gusta). Él le besa la mano, ella
se acurruca más contra su espalda y lo abraza por detrás, mientras retira el
pelo de él para poder besarle el cuello, comienza con tímidos besitos que, a
medida que pasa el tiempo, van creciendo en intensidad, la respiración de él se
agita por segundos
Ángel - solo te atreves por detrás...
Sabrina - ¿qué has dicho?
Ángel - que por delante así, no te
atreves... -ella se ríe-
Sabrina -
¡¡venga!!,
Se vuelve y se besan, pero
esta vez, de verdad y sigue besándole el cuello, él capta enseguida la
invitación, y con un gemido se da la vuelta, la abraza, la besa, un beso
intenso, apasionado, con intercambio de fluidos y con mucho ruido de piercing; paran un momento, solo el tiempo justo para que
él vuelva a gemir y ella emita un pequeño suspiro. Más besos con ternura,
rozándose los labios varias veces hasta que se convierten en dos sonoros besos.
Ángel la susurra algo al oído... y más tarde vuelve a besarla
Ángel - ¿...por qué hicimos eso?
Sabrina - ...porque es
verdad
Ángel – mmmmm, ya...
–siguen los besos. Alguien fuera silba, y a los dos les hace gracia-
Ángel – gracias por venir...
Sabrina - ¿qué?
Ángel -
...que gracias por venir, pero...
Sabrina saca la
mano del edredón con ademán de querer darle un cachete, pero ese geste se
vuelve cariñoso y lo acaricia el pelo y la cara
Ángel - ...la mitad ¿no?... ¿¿Ehhhh??... ¿¿síiiii??...
¿¿sí??... ¿¿sí??...
–continúa insistiendo, y
ahora sí se lleva un cachete-
Ella dice que sí, pero sin
mucho convencimiento. No quiere aceptar que la culpa de la pelea sea de los
dos, por lo menos no la gustaría asumir el 50%, pero aún así, se vuelven a
abrazar... y mucho. Ella cada vez se va retirando más, y él, cada vez se va
“pegando” más a ella.
Sabrina - me voy...
-él se sorprende-
Ángel - ¿¿¿síiiii???.
Quédate un rato... -ella se levanta de la cama- ¿dónde vas?
Sabrina – al
salón... –rectifica- ...a cantar
Voz - empieza el segundo turno de karaoke
El niño se queda en la cama,
tranquilo, relajado, mucho más satisfecho –en todos los sentidos-... ha habido
una reconciliación total, con besos y abrazos incluídos.
Sale de la habitación y se
dirige al jardín a cantar la canción que le corresponde, que es la de Sonia y
Selene, y que siempre canta con Mari; pero ésta se encuentra jugando una
partidita parchisera, así que es Eva, que ya había
terminado, la que acude al escenario con Sabrina.
Cuando termina, entra en la casa y se enciende un cigarrillo, mira la lista con
los turnos para cantar y ve que el siguiente es Kai,
así que va a la habitación para despertarlo.
Sabrina – Kai... –con dulzura; pero él estaba dormido y se incorpora
en la cama como un resorte... es como si hubiera visto una aparición-
¡¡Tranquilo... tranquilo...!! Que está cantando ya Emilio, media canción te
queda –Ángel se parte de risa al ver la escena-
Ángel, extiende su mano para
que vuelva a la cama con él, Sabrina se gira hacia la
puerta, pero él vuelve extender su mano y la llama:
Ángel – Ven...
Sabrina - ¿Qué?
Ángel – Ven
Sabrina - ¿¿Quéeee??
Ángel – ven un momento
Sabrina - ¿qué
quieres? -mientras se acerca y coge su mano, él tira un poco de ella con
suavidad, pero con firmeza; Sabrina se hace de rogar
un poco, pero termina echándose encima de él, se funden en un abrazo, él la
besa en el cuello y le hace cosquillitas en la
cintura. Se levanta, ella sale de la habitación mientras él se viste. Kai, que también se está vistiendo y ha visto todo lo que
ha ocurrido le dice:
Kaiet - no sé
tío,... sois los dos que no lo podéis evitar... –Kai
sale-
Ángel - ¿hace frío? –pero no obtiene
respuesta-.
Algo debe pasarle al pantalón
porque se lo quita y se pone otro. También se vuelve a calar el gorrillo de
lana que llevaba durante toda la mañana. Sale al jardín, allí están sus
compañeros con sus turnos de cánticos. Es Sabrina y Kai quienes están cantando
Han comido, han cantado y...
ha llovido; así resumimos estas últimas horas. Nada interesante, la lluvia les
ha obligado a despejar el chiringuito y dejar de cantar durante un rato.
Ha llegado el rato de
descanso y Sabrina y Ángel están en el salón
¿descansando?... no, siguen con la comunicación digital. Sabrina
sigue algo tensa, con sus gafas de sol, de vez en cuando alguna lagrimilla que
se va restregando... pero nada que ver con hace un par de días. Sabrina le dibuja sus pensamientos debajo de un cojín... a
los dos se les ve cansados, agotados de tanto esfuerzo grafológico y, sobre
todo, de haber soportando tensiones internas y externas.
Ángel – ya, pero puede ser representativo
¿sabes?
Sabrina – no –y
continúa escribiéndole-
Mari - ¿quién quiere patatas?
Sabrina – yooooooo
Al rato se levanta del sofá y
le da un golpecillo en la pierna para querer despertarle de su ensimismamiento.
Se va hacia la cocina y allí comenta con Mari lo que hay de cena y le pregunta
si él también querrá patatas... con huevos o filete.
Ángel sigue
en la misma posición en el sofá, aparece Kai y se
siente en la necesidad de comentarle algo, pero claro... mismo sistema de
comunicación, mismo soporte digital, mismo cojín... Termina la escritura y le
mira a Kai esperando su veredicto,
Kaiet - ¿qué es
entonces por eso... o...? –Ángel le contesta con un gesto señalando algo que
ocurre más allá de los muros de la casa y que parece que le tiene preocupado-
ya, pero eso pasa, tío...
Ángel – ¡¡yo estaba de p***m****!!, tío,
no sé... ya, pero ¿a santo de qué viene esto... ahora? encima, ahora...
Kaiet – ya, pero
es que... tampoco se ha entendido nunca muy bien lo que... haya fuera –llega
Emilio-
Emilio - ¿qué pasó brothers?
Kaiet - ¿Quieres
un cigarro negro? –Emilio acepta-
Emilio - ¡¡que barbaridad, qué
barbaridad!! –se debe referir a lo que Ángel le preocupa y que escucha muy a
menudo-
Ángel – a mí me da igual eso, a mí lo que
me jode es el momento, ¿sabes?... ahora, ¿por qué?
Kaiet – si te
jode... es lo que te decía éste... si ven que te jode, más...
Ángel – no, no, pero si a mí no me jode
eso ¿sabes?, si a mí no... eso es una de las cosas que a mí nunca me ha molestao; digo Nunca ¿sabes?, pero...
Emilio – pero es que aquí... –Eva le grita
a Ángel avisándole que ya tiene el agua caliente-
Ángel – vale, voy
Emilio les cuenta que a él
también le obsequian con palabritas bastantes desagradables y que quieren que
se vaya; sin embargo tanto Kaiet como Ángel le dicen
que ellos han escuchado muchas veces como el comentario ha sido que Eva era la
mejor y Emilio, campeón. Está claro que cualquier comentario del exterior les
afecta, por mucho que digan que no, especialmente Ángel que sigue comentando su
caso
Kaiet – ya, pero
no debes hacer mucho caso a...
Emilio – yo, personalmente, en mi caso...
Ángel – a ver tú qué vas a decir, porque
vamos...
Emilio - ...¿qué te voy a decir yo?
Porque yo, ya... yo no lo puedo evitar... a mí me afecta ¿sabes lo que te digo?
Me afecta si es malo, si es bueno, no, porque como ya he oído tanto malo,
¿sabes? ya... pues uno que se ha perdido, y aparte yo, si llevo oyendo eso dos
meses, malo... ¿qué puedo sentir yo dentro de mí? Si después de dos meses... no
es que me lo hayan dicho una vez. Yo nunca he estado así... y me he quedado
¿sabes lo que te digo?
Ángel – ya, ya, pero es que yo nunca he
estado
Emilio – pienso en lo del hombre este y
flipo... ¿sabes lo que te digo?
Ángel – pero escucha, pero escucha...
Emilio - ...y me da igual, yo qué sé... o
sea, no me da igual, estoy jodidísimo, ¿qué quieres que te diga?, dos días sin dormir
Ángel – pero escucha una cosa... que yo ya
he estado así, pero lo que no he estado es así (y señala fuera) ¿sabes?
Emilio – claro, es otra sensación también.
Ángel – una experiencia nueva también...
entonces, tío.
Kaiet – nosotros
ya la hemos pasao, nosotros somos unos expertos...
Emilio – sí, pero no igual, igual...
Siguen los tres hablando del
mismo tema, se ha incorporado también Alonso, que se sienta en el sofá enfrente
de ellos, llega Eva y se pone detrás de Emilio. Éste sigue comentando todo lo
que él ha tenido que escuchar.
Kaiet – pero eso
era antes, ahora oyes cosas buenas ¿o no?
Ángel – yo al revés...
Emilio – tú dices que has oído una
cosa buena de mí
Kaiet – no, no.
Varios días he estado oyendo...
Emilio – yo no he oído nada...
Kaiet – pero es
que tú, no te pones ahí... –quiere decir que no suele estar mucho fuera-
Emilio – pero no me pongo por algo...
Kaiet – bueno,
pero es que ahora están cambiando las cosas... Yo no había oído “Eva, campeona”
y no sé qué...
Ángel – y “Eva eres la mejor”, como yo he
oído esta mañana...
Kaiet – he oído el
nombre de Eva...
Eva – yo esta mañana he oído “Eva vete
de la casa”
Ángel – pues yo esta mañana he oído “Eva
eres la mejor”
Emilio – yo creo que a lo mejor son ellos
(los técnicos del programa) que hacen la balanza... se van a gritar depende de
cómo esté cada uno... vamos a gritar según tenga el día ¿sabes?
Kaiet – no, es que
nosotros estamos tomando el sol todo el día; cuando hace bueno, estamos siempre
fuera
Ángel – también es por la situación de
estar nominao, que cuando estás nominao,
siempre te chillan más, pero a mí siempre me habían chillao
“bien”
Eva – y hoy ¿qué te han chillao? Lo de chulo...
Ángel – no, pero es que lo de chulo me da
igual ¿sabes?
Eva - ...tampoco es una cosa tan mala
Ángel – no, pero hoy sí que me han insultao... –lo dice con tristeza-
Eva - ¿hoy?
Ángel - ...cuando he acabao
de cantar...cuando he acabao de cantar... ehhhhh, Ángeeeeelllllll, ehhhhh –gesto de que no le ha gustado ni un pelo-
Eva – Ángel, deja de cantar ya
Ángel – que... no sé... que si tuviese,
joder, si me tuviese que afectar por algo que van a decir de mí...
Emilio - ¿por qué letra empezaba... por C?
Ángel – no
Emilio - ¿por H?
Ángel – no, por T... o sea, es que
encima...
Emilio – joder, pues entonces, ya ves tú,
macho...
Ángel – claro, pero es que dices tú... te
quedas así, y dices, tal... ¿sabes lo que te quiero decir?
Alonso – eso es mejor no hacerle ningún
caso
Ángel – no, no, pero por eso te digo...
Alonso – yo nunca he escuchado que hayan
dicho nada malo de mí, vamos...
Ángel – ya, ya, tú eres un ca***n
Eva vuelve a la cocina donde
están Mari y Sabrina afanadas por dejar la cocina
como los chorros del oro. La preguntan qué hacen los chicos y ella les relata
que están pelín mosqueados con todo lo que se está
escuchando “extramuros”. Mientras, los chavales siguen:
Ángel – ya, pero es que, escucha una cosa
Alonso. A mí los insultos... mira me entra por aquí y me sale por aquí (ya
sabemos todos como se escenifica esta frase) ¿vale...?, pero escúchame una
cosa...
Alonso – habrá que hacerse a la idea que
habrá gente que le gustemos mogollón, y otros que no...
Ángel – pero que eso yo lo sé, que eso me
parece cojonudo ¿sabes?, pero a partir de ahora, a
partir de ahora... yo me lo tomo con otra filosofía ¿sabes?, pero cuando te
llega el primero (insulto), que dices... joder, tal... ¡¡qué raro, ¿no?!!...
ahora... ahora... encima, ahora... ahora...
Alonso – Hombre, a mí no se me ha llegado el caso que me hayan
dicho nada, pero lo más seguro que si algún día viene alguien y me dice algo...
Ángel – pero que me da igual, tío, que
vengas todos los días si quieres a insultarme, si es que me da lo mismo... si
voy a estar meses y meses, andando por la calle y la gente me va a decir cosas
¿qué más me da? Si lo sé, si es que son cosas que me la trae al pairo
Alonso – Irás por ahí y algunos te dirán “Ehhhh, Ángeeeelll, no sé que...”
Ángel – claro, y algunos me dirán “Gilipollaaaaaaaasssss”, pero que me da igual ¿sabes lo que
te quiero decir? Es que me da exactamente lo mismo
Alonso – nosotros sabíamos que esto iba a
pasar
Ángel – sí, lo sabíamos; ahora, cuando te
llega el primero (insulto), dices “joder”
Alonso – ha llegao
pronto.
Ángel – que paso de ti, ¿sabes?
Kaiet – lo que
pasa es que nosotros sabíamos que esto iba a pasar... fuera (una vez que se
hubiera acabado el concurso)
Ángel – fuera, ahí está...
Kaiet – cara a
cara
Alonso opina que eso puede
ser más desagradable porque se puede llegar a montar alguna buena si alguien
“cara a cara” viene a insultarte.
Kaiet – pero si a
ti un tío viene a decirte gilipollas, con reírte ya...
Ángel – mira, me juego el cuello a que un
tío que se pone ahí detrás y te dice gilipollas, si te ve cara a cara, no te lo
dice
Alonso – no, no te lo dice
Ángel – porque no tiene güevos, pero no porque le vayas a hacer nada; sino porque
el tío piensa, si puede llegar a pensar un poco, pero bueno “¿a santo de qué
voy a insultar al tío este?”
Alonso – la mejor os*** es la que no se
da...
Ángel – no, pero si no hace falta ni
contestar... tío, pero que me resbala lo que me estás diciendo ¿sabes?, pero
dímelo a la cara, dímelo a la cara, y yo te escucho, dímelo... a ver
Kaiet – es que
tú... ¿por qué piensas que es por eso?... puede ser por cantar...
Ángel – no porque... iban después
frases...
Kaiet - ¿iban
después frases?
Ángel – sí... de.... nnnnnnnn,
tal.....
Kaiet - ¿Cómo?
De.... “eres...” o “aprovecha...”
Ángel – de..... nnnnnnnnnn
(sus “gruñidos” y su mímica expresan claramente que las frases a las que él se
refiere y que le llegaban de fuera, tienen mucho que ver con su relación con Sabrina) que... es que, aparte de ese tema, es un tema
que... que... habrá salido... porque salir, ha salido (en este momento es
plenamente consciente de que las cámaras están muy pendientes de él) pero es
que no saben de la misa, la mitad, porque no tienen ni puta idea, pero ni puta
idea, vamos... porque las conversaciones que tengo son de dos horas y hablo
cinco minutos ¿sabes lo que te quiero decir?
Kaiet – sí, sí, a
mi me pasa lo mismo
Ángel – entonces... ¿qué me estás
diciendo, de qué me estás hablando? Que a lo mejor puede ser la conversación
que tuve contigo, que ahí tampoco....
Kaiet – no, ahí me
decías que estabas jodido por ella
Ángel – y tampoco dije ná, tío...
Kaiet – pero
puede ser por eso... –queriendo quitarle alguna preocupación- que te han visto
cantar, tirar la silla, o tal, no sé cuantos, ¿sabes? o hacer el parias, que
hacemos el parias ahí... el gracioso... o puede ser por cualquier cosa, tío....
Ángel – hacer el parias... 23 horas,
tío...
Kaiet - ...que
tampoco te comas la cabeza con que es con eso...
Ángel – bueno, que a mí me da igual... de
aquí no me saca ni el Ejército, chaval
Kaiet – bueno, un
empujoncillo que te voy a dar yo...
Se van los
dos para la cocina y allí siguen de charla con los que andan preparando unas
tortillas de patata.
Sabrina y Eva se
han puesto histéricas porque han encontrado una araña... parece que los chicos
se van a hacer una siesta de esas interminables...
Están nuevamente cantando...
Eva se sienta y empieza a cantar: "Loca por volver...” Sube al estrado
Fran y empieza a cantar: "mi carro" mientras los
"divertidísimos" concursantes le acompañan con las palmas...
Ahora están
cantando todos "Chiquitita"...
Está Fran preparándose un par
de huevos, pero Kaiet y Mari se lo han recriminado...
las gallinas no están tan trabajadoras como deberían y no hay suficientes
huevos como para comerlos “a pares”; Fran cree que se pasan, no entiende que le
recriminen que se coma un huevo de más cuando él no pasa cuentas cuando se han
terminado las galletas o el pan. Fran dice que hay días que él no ha comido
huevos y había muchos, por lo tanto le están echando en cara algo que todos han
hecho... de una manera o de otra.
Kaiet dice:
"Esto no es así... tiene ganas de reñir, Mari lo hace sutilmente y han conseguido
que veamos a Fran nervioso, el tío dice que él nunca recrimina cuando faltan
cosas. "Hace más de una semana que no como un huevo" –sigue con su
argumentación- ¿Dónde están los huevos que me tocaban? Lo peor del caso es que
Mari le dice: "No pasa nada, comételo a gusto" y Fran remata diciendo
que “faltaría más, que no pasa nada...”
En definitiva, Fran se ha
comido un par de huevos y Mari y Kaiet han saltado
como un par de detectives y encima lo tratan casi como si fuera tonto... Lo
peor del caso es que hay huevos de sobra en la nevera...

Alonso le comenta a Mari y
Ángel que una vez le robaron unas gafas de sol, se las robó un yonqui que las vendió a cambio de una papelina de
"jaco" (¡¡¡???) Alonso dice que una papelina vale 500 duros, pero
Mari dice que se puede conseguir por mil pelas...
Fran está fregando los platos
mientras el resto está en el jardín cantando una canción de Shakira...
Ángel ha entrado a la cocina y al ver a Fran lavando los platos después del mal
rollo de antes, le dice: "Fran, si quieres comete mi trozo de bollo, sabes
que de mí tienes lo que quieras..."
Los niños están tumbados cada
uno en un sofá, Sabrina en el central, boca arriba; y
Ángel en el de la izquierda, boca abajo; en medio... un cojín confidente.
Primero es el chico el que sigue intentando aclararle algo a Sabrina y luego es ella la también tiene algo que replicar,
sigue pelín seria y siempre con el muro de sus gafas
negras, aunque desde luego, ya no es
Ángel – Te lo has tocao...
Sabrina dice que
sí, que ahora, y que también se ha estrujado la frente, el entrecejo...; en
fin, que es cuestión de nervios, tensión, preocupación... él la tira el
cojín-confidente. Ángel no deja de mirarla como esperando más conversación.
Sabrina - ya eztá... ya eztá... ¿qué te tengo que decir... como a los niños
chicos?... ya eztá...
Ángel – “ya eztá”
–imitándola-
Sabrina – Castigao... –y le señala hacia fuera, como que le ha
castigado lejos de ella- (todo son bromas, por supuesto)
Ángel - ¿a mi habitación? ...a reposar. ¿Y
Kai, se ha ido a reposar?
Sabrina – no, se ha
ido para allá... se habrá ido al baño o algo...
La vuelve a pedir la mano y
el cojín
Ángel - ¿por qué te tocas? –se refiere a
las señales de la cara-
Sabrina – porque no
me doy cuenta... ha sido hace un momento
Vuelven a unir sus manos,
quizá simplemente para tenerlas juntas, sin hablarse.
En el jardín, Alonso está
cantando mientras el resto se lo pasa pipa viéndolo. Fran está serio, mira a
sus compañeros...
En la casa
ya están con el parchís... el karaoke, el apalanque y
el parchís se han apoderado de la casa... Empiezan con la canción del verano,
justo ahora para pillarlos en pleno apogeo del ensayo durante el resumen, por
lo tanto tenemos un poco más de una hora viéndolos bailar y diciendo
tonterías... El resumen de T5 hoy ha intentado dejar mal a Ángel... una vez más
En la casa todo igual, entre pictionary y tonterías, parece que empieza el apalanque...
Ángel tumbado boca abajo en
su cama, está pasando un momento de bastante melancolía, e incluso puede que se
le escape alguna que otra lágrima... Suena una de sus canciones preferidas...
la entona... y la escucha con atención. Al acabar, sus latidos del corazón se
oyen con intensidad, se incorpora y da las gracias en voz alta. Sabrina está en la cocina con sus compañeros, ayudando a
Mari en el fregadero.
Voz – Sabrina. Sala de confesiones.
Cuando sale, les informa a
sus compañeros.
Sabrina – A ver.
Mañana por la mañana tenemos ensayo. De nuestra canción (se dirige a Mari) dos
veces; y del baile, otras dos veces, ¿vale? Y...
Emilio – a ver, lee. ¿A quién le toca a
cada cual?
Alonso – a mí el huamaqueño,
seguro.
Sabrina - ¡Ah!, que
las canciones que se repite, es que es a dúo; o sea, que tú y yo, Mari,
cantamos “yo quiero bailar” –Mari se ríe- y tú, Eva, cantas con Kai “la puerta de Alcalá”; Emilio, el “amante bandido”;
Fran, “vivir así”; Alonso “el huamaqueño”...
Alonso - ...lo sabía
Mari – es que lo haces perfecto –e
imita sus gestos cuando lo canta-
Sabrina - ...es que
lo haces muy bien. Y... ya está, ¿no?
Mari - ¿y nosotros?
Sabrina - ...y
Ángel “dile que la quiero”
Mari - ¿y nosotras juntas?. ¡Que bien!
Sabrina – Sí. “yo
quiero bailar”. Pues cuando me toque a mí... ensayar, pues tú tienes que
ensayar conmigo
Mari – pero luego, la verdadera, ¿es las
dos juntas?
Sabrina – la
verdadera es las dos juntas, supongo. O a lo mejor hay que hacerla dos veces...
bueno, eso ya no...
Mari - ¿por qué vamos a hacerla dos
veces? Si a lo mejor nos sale perfecto, Sabrina –y
también canta haciendo los gestos que utilizan cuando la interpretan-
Después de haber informado a
sus compañeros de las últimas noticias recibidas en el confe,
hay un habitante de la casa que no se ha enterado; así que Sabrina
va a la habitación de Ángel, que sigue tumbado en la cama y algo tocado después
de haber escuchado esa canción que le han puesto los “jefes”; se echa a su lado
Sabrina – Tienes
que cantar mañana “dile que la quiero”
Ángel - ¿si?
Sabrina – Sí
Ángel - ¿y tú?
Sabrina – “yo
quiero bailar”, con Mari –se ríe porque está entendiendo que esta pregunta
tenía un doble sentido- bueno, la canta Mari porque... (entra Kai)
Kaiet – la lista
de las canciones ¿Dónde está?
Sabrina – el cazo lo
he limpiado para poner la leche...
Kaiet – la lista
de las canciones ¿Dónde está?
Sabrina - ¡Ah,
perdona...! –no había entendido al principio qué era lo que pedía Kai. Le da la lista- te entendí, las cenas... “la puerta de
Alcalá”, con Eva (le dice lo que le toca a él. Kai se
va y cierra la puerta)
Sabrina – Ay, que
no veo. –se quita las gafas-
Ángel – me la han puesto... (se refiere a
la canción que ha escuchado)
Sabrina – “... happy” (el título de la canción) estoy cansada de llevar
las gafas puestas... todo el día.
Ángel – ya... pues sí... pues ya sabes lo
que tienes que hacer...
Sabrina – no... no
es por eso...es que... ahora... cuando me las quito, la claridad me...
Ángel - ¡Qué bien, tía. Mi canción...!
–se ha girado para mirar de frente a Sabrina. Ella
sonríe sabiendo que habrá saboreado ese momento-
Sabrina - ¿a que te
has acordado de tus amigos...?
Ángel - ...he venido aquí con ellos –boca
arriba, besa el micro- os quiero... a todos... a todos... y a mí también,
seguro. ¡¡Joder, tío. Qué ganas tengo de verles!!
Sabrina - ¡No digas
eso!
Ángel – este miércoles, ninguna. Este
miércoles no tengo ganas de verles, tengo ganas de verles dentro de un mes, o
así.
Sabrina le sigue
explicando como se desarrollará la prueba mañana, lo que tiene que cantar cada
uno, cuántas canciones cantarán... pero, entre col y col... manitas y
“plataforma digital”; Ángel está mucho mejor con ella, pero agobiado por tanta
presión de días pasados y por haber tenido este momento de bajón recordando a
sus “amigachos”. Continúan escribiéndose tumbados en la cama un ratito más. Entra Kai
Kaiet – Sabri,
Sabrina - ¿Qué?
Kaiet – Quisiera
retirar esto que te he dicho antes... (está pidiendo disculpas por algo)
Sabrina – no, si yo
paso...
Ángel – ella pasa de todo...
Kaiet – no, es
que... hoy estoy yo...
Voz – Kaiet
Kaiet - ¡¡Matrix número 4!! –ríen todos por la contestación rápida
que ha tenido-
Voz - ...sala de confesiones
Kaiet – vale.
¿Ves?, no tenía que haber pedido perdón...
Sabrina – nada...
no pasa nada Kai
Continúan con la escritura y
de vez en cuando se les oye alguna palabra suelta porque, como dice Sabrina en uno de esos momentos, “no hacen falta palabras”;
así están un ratillo... y, tras un pequeño descanso...
Sabrina – Ángel...
no es que lo quiera poner peor, pero... –él se sienta en la cama y no parece
que esté muy de acuerdo con esta pequeña conversación que han tenido-
¡¡ven...!!
Al volver a tumbarse frente a
Sabrina para que le siga explicando esto último que
ella quería, suena la música de matriz a todo trapo y el chico pega uno de esos
sobresaltos que de vez en cuando le asustaban y que a ella le hacían tanta
gracia. La comenta algo que la hace reír e intenta abrazarla o querer
explicarle algo achuchándola
Sabrina - ¡¡Ay, no,
eso no, por favor!!
Ángel – escúchame, escúchame, escúchame nenica... escúchame –y sigue pegado a ella-
Sabrina - ¿no me
puedes decir...?
Ángel intenta algún que otro
acercamiento, pero Sabrina le da un manotazo y le
dice “idiota”
Ángel - ¿qué me ibas a decir?
Sabrina – Ah, que
cuando estaba en el pasillo, que yo salí y le preguntaste... te estabas
riendo...
Ángel - ¿Qué?
Sabrina – que te
estabas riendo...
Ángel – esta es mi cara... ¿sabes lo que
te quiero decir?
Sabrina – pero...
Ángel – que no me estaba riendo, lo que
pasa es que...
Sabrina – si yo por
eso no hablo contigo..., claro
Ángel – si no estaba riéndome... no, no.
Lo que pasa es que yo cuando me pongo nervioso y tal... la sonrisa se me va, o
sea, yo no lo puedo evitar
Sabrina – vale, yo eso
no lo sé
Ángel - ¿no te acuerdas que os conté en
el funeral del padre de una amiga mía, cuando fui a darle el pésame, tenía la
sonrisa aquí (en el cogote)? Pues no sé, tía...
Sabrina – tú me has
preguntao... yo digo lo que puede...
Ángel – pues tú te estabas partiendo
también... bueno, partiendo, partiendo
Sabrina – es que ya
no me quedaba otra... –La música sigue sonando y a Ángel se le escapa un
suspiro- ¿y a Kai qué le pasa?, jodido de repente
Ángel – está... está raro todo el día
¿eh?
Sabrina - ¿hoy?
Ángel – si, cuando estábamos acostaos,
hemos ido a cantar y luego a la cama otra vez... no está bien. ¿Qué te ha dicho
de la perra porque he oído algo, pero no sé?
Sabrina - ¡Bah!, porque me ha dicho “ahora cuando empecemos a bailar,
coges tú a la perra” y que la meta dentro. Es que... a veces no tenéis nada de
paciencia ¡eh!
Ángel - ¡Hombre!, ¿tú has visto como se
ha puesto cuando están bailando?... mordiendo... –la música no para-
Sabrina – Es una
chorrada hablar con la música... que se escucha igual
Ángel - ¿Qué?
Sabrina – que me
has dicho “dímelo ahora...”, pero si se escucha igual...
Ángel – no te oigo nada
Sabrina – QUE SE
ESCUCHA IGUAL, HABLES LO QUE HABLES, CON MUSICA O NO
Ángel - ¿si?
Sabrina – claro.
Eso pasa cuando no tienes micro y hay micrófonos de ambiente, de esos de la
pared... será un circuito cerrao de esos... que te
oyen, vamos.
Ángel ataca de nuevo. No, no
es el título de una canción es que vuelve a intentar achucharla, pero ella se
pone su escudo protector y no está dispuesta a satisfacerle, pero es que,
además, en pleno “ataque”, entra Fran a por cigarritos. La música sigue sonando
y Ángel toca el piano sobre su pecho...Hablan de las canciones que piden en el confe
Sabrina – Yo me
acuerdo el día del jardín, que también se emocionó... estábamos todos fuera
y... (se refiere a Kai)
Ángel - ¿el día del jardín...?
Sabrina – sí... que
la semana pasada o la anterior... que la pidió y...
Ángel - ¡¡Ah, sí!!
Sabrina -
¡¡Aquellos tiempos...!!
Ángel - ¡¡No me insultaban ni nada!!
Sabrina - ¿Qué?
Ángel - ¡¡No me insultaban!!
Sabrina - ¿qué te
qué...?
Ángel – a mí no me insultaban... (es un
mal recuerdo para él)
Sabrina - ¡¡qué
tonto eres!!
Ángel - ¡¡Vaya pedazo cámara tenemos
ahí!! (Está mirando hacia uno de los cristales y se ve perfectamente la cámara
que hay al otro lado. Se levanta y observa. Acaba la canción y él se vuelve a
tumbar boca abajo junto a la niña, que está en la misma posición). Oye, tengo
curiosidad por eso que me has dicho... que no me podías decir
Sabrina – ¡¡Vamo a ve!! ¿yo te pregunto a ti qué es lo que hablas tú en
el confe?
Ángel - ¿qué eg
lo qué qué?
-vacilándola-
Sabrina - ¿a que
no?
Ángel - ¿el qué? -vacilón total-
Sabrina – pos ya
está... Vamos, aunque estés todo el santo día preguntándome, no te lo voy a
decir nunca... jamásssss
Ángel – pues luego lo veré en la tele
Sabrina – pues
no...
Ángel - ¿vamos a cenar?
Sabrina – pues la
verdad, e que se me han quitado hasta las ganas
Ángel – y a mí también... solo dormir y
despertarme mañana y... ¡ya está!
Charlan sobre las canciones
que les han tocado para participar en el karaoke, que
unas más, otras menos...
Sabrina – la
perra... ya la bañamos mañana. Llevo dos días diciéndolo “la baño mañana”
Ángel - ¿la bañamos hoy, con un par de güevos? (no es falta de ortografía)
Sabrina – no...
¿Ahora, qué dices?
Ángel - ¡¡venga...!! ¿Qué no hay güevos?
Sabrina – no.
–Bosteza y dice algo que no se la entiende; y, como es lógico, bosteza el otro
también-
Ángel – yo me quería duchar, pero se me
están quitando las ganas también...
Sabrina - ¡¡ya
decía yo...!!
Ángel - ...que empezaba a oler como tú,
¿verdad? -y va, y la huele- ¡¡¡Hummmm!!!!. Tía, a ver si hace un poco de sol, tía... estoy
hasta los güevos. ¡¡Qué tormenta ha habido, eh!!
Sabrina – sí, de
esas de primavera...
Ángel - ¿sabes por qué preguntamos algo
que ya sabemos? ¿no lo sabes?
Sabrina – No
Ángel - ¿por qué hacemos eso... todo el
mundo, eh? ¿Preguntamos una cosa que ya sabes...?
Sabrina – Yo no las
hago. –Recapacita- Bueno... sí es verdad
Ángel – Sí que las haces
Sabrina – Eso de “¿Sabes
a quién he visto?”
Ángel -
no –ríen los dos- dímelo
Sabrina – no
Ángel – si me lo vas a decir, ¿pa qué me lo preguntas?. –Se siguen riendo de esas
circunstancias en las que todos caemos-. Pues estábamos en la mili, estaba de
maniobras y fue en Italia, en las maniobras esas de
Sabrina - ¿¿¿Síiiiiiii????
Ángel – sí, sí, porque estábamos haciendo
un ataque en una posición ofensiva... y defensiva... cosas de esas, rollos de
esos... y... ¡¡empieza a llover...!! o sea, porque tú... llueve y estás en tu
casa y... buahhhh, “mira como llueve”, pero estar en
mitad del campo y que llueva como llovía... y no tener más que un poncho pa taparte... mira, era ¡¡increíble!!. Yo me acuerdo que
estaba todo tapao y mi hermano me despierta “¡¡Ángel,
Ángel,... tal!!, que coño, vamos a tirar el agua”. Estaban los ponchos así...
(por encima de él) tú imaginate estar durmiendo aquí
y el agua calando (encima de su cara) gotas y tal, pero... aparte, una bolsa de
agua... así (con los brazos la explica el tamaño de la bolsa, por encima de su
cuerpo) vamos a tirar el agua... tiramos así el agua (como empujándola hacia
los pies) y me cayó en el saco de dormir, en tós los
pies, tía... y tó mojao. Al
día siguiente... el fusil oxidao... llovió más que en
mi vida, tía... y los relámpagos eran...
Sabrina – A mí no
me gustan nada los truenos... en Málaga cuando hay tormentas...
Ángel – Allí lloverá poco, ¿no?
Sabrina – no,
pero... sí, llueve poco. Pero, de vez en cuando, hay una tormenta de esas
buenas... truenos y yo qué sé... que retumban hasta los cristales
Ángel – retumba, retumba, retumba
(cantando el porompompero)
Sabrina – te lo
juro. Yo lo primero que hago es desenchufar... vamos, si hace falta me quedo a
oscuras
Ángel – Desenchufar la tele y tó...
Sabrina –
Desenchufo tó
Ángel - ¿sí?
Sabrina – Tó, no sé me da un...
Ángel - ¿...mal rollo?
Sabrina – Si
Ángel - ...y donde también llueve guapo,
cuando llueve, es mi pueblo; en mi pueblo, lo flipas
Sabrina - ¿por qué?
¿Por qué llueve muy fuerte...?
Ángel - ¡¡porque llueve...!! no sé, pero
es que también como está...
Sabrina - ...la
montaña
Ángel – no es montaña, montaña... pero sí
está en un valle ¿sabes?
Sabrina – yo es
que... ¿sabes por qué...?, desde el verano que fui a ver a mi madre porque
justamente donde ella estaba viviendo, enfrente, se veía
Ángel – ya ves tú, ¿qué pintaba ahí?
Sabrina –
exactamente. Y, claro está... pero, enfrente de mi cara... xcxcxcxcxc (rayos)... ¡¡me cagaba!! “Mamá, ¿está todo desenchufao?”
Ángel – con tu madre, ¿cómo hablas, en
francés?
Sabrina – no, yo
hablo en español. Yo me acuerdo cuando era... no cuando era chica, sino cuando
era más... o incluso en Málaga, cuando vivíamos en la primera casa, cuando se
enfadaba, me regañaba o lo que sea, me regañaba en francés... ¡¡¡y me daba una
rabia!!! O cuando me decía algo que no quería que las niñas se enteraran (sus
amigas), me lo decía en francés; y yo:”¡Ay, mamá habla bien, (Ángel la
interrumpe: “Habla bien, ¿qué te pasa en la boca?”) que se nota que estás enfadá, así que... dime lo que sea”
Ángel - ¿Tu madre es de allí?
Sabrina - ¿mi madre,
de donde?
Ángel – de Francia
Sabrina – no, mi
madre es gallega
Ángel – pero, ¿cuánto tiempo lleva
viviendo en Francia?
Sabrina – mi madre,
cuando tenía veintiyonosecuantos (bonita cifra)... es
que no me acuerdo ya... se fue a Francia
Ángel – ella tenía 22 años, o así...
Sabrina – me parece
que sí... (ahora va a resultar que se lo sabe mejor él) se fue a trabajar allí
y allí conoció a mi padre... que mi padre se crió allí en Francia...
Ángel - ¿tu padre es francés?
Sabrina – no, mi
padre es árabe...
Ángel - ¡ah, eso... joder!
Sabrina -
¡¡¡tío...!!!!
Ángel – si es que me haces la picha un lío... has vivido en toda España... por todos laos,...
Sabrina – porque
como eran muchos...
Ángel - ¿tu padre es de Argel, Argel?
Sabrina – sí,
capital... Como eran muchos, pues no podían criar... y... y se fue... a casa de
unos tíos, o no sé qué, en Marsella. ¿Sabes donde está Marsella?, en la
costa... y entonces iba aquí, iba, volvía, se iba otra vez... volvía otra
vez... y así... y se conocieron ahí... y nació mi hermanita...
Ángel – Miriam
Sabrina – sí. ¿Tú
sabes...?, trae la chapa (el micro de Ángel y habla a él directamente) ¿Tú
sabes que...? No, dímelo...
Está unos segundo
escribiéndole algo de su familia, que ya la parecía algo más íntimo y que solo
quería que lo supiera él. Ángel la abraza con el “nininininini,
nenica”
Sabrina - ...se fue
mi padre porque... él,... ¡¡¡Ángel, Ángel!!! ¿qué te he dicho?
-Pero se la viene encima el
ciclón Tous y tiene que empezar por ponerse los
brazos como guardianes y protectores de su integridad física- Y... no sé, mis
padres se pelearon... esto de novietes ¿no?, bueno,
no sé si estaban casaos ya ahí; entonces mi padre se iba a ir a no sé dónde...
y porque regresó... porque mi madre iba directa... regresó y tal...
Ángel - Y tú acojonada ahí, ¿no?
Sabrina – sí, yo
estaba... yo me acuerdo que me dice mi padre “No te lo queríamos decir
porque...” porque se creían que iba a coger un trauma... me lo dijeron como
un...
Ángel – no, pero es de p*** madre ¿no?,
saber eso...
Sabrina – no sé...
no, él lo decía por si... por si yo iba a pensar que... ehhhhh,
tal.... ¿sabes?, pero yo me empecé a reír y digo: “Anda, papá... bahhhh, vete por ahí...”
Ángel –...Que no seré la primera ni soy
la única que hay por ahí... ¿no? ¿Argel mola?
Sabrina - ¿eh?
Ángel - ¿Argel?
Sabrina – no, no
mola nada; por lo menos lo que yo ví
Ángel - ¿No es bonito todo eso?
Sabrina – pues no,
lo que yo vi, no; lo único bonito que tiene son las
mezquitas... hay lo único que hay es pobreza, suciedad...
Ángel - ¿droga, y nada de eso hay?
Sabrina – no, yo no
lo vi. Era pequeña cuando fui, bueno, pequeña... no sé... a ver que piense...
no me acuerdo.
Ángel – ni droga ni ná,
tío...
Sabrina – pero tío,
que por las noches pasaba un camión echando insecticida, o sea...
Ángel - ¡¡no jodas!!
Sabrina – sí. ¿No
lo he contao aquí? Sí lo he contao...
sí, pues... o sea, una noche veo que mis primas y todos están cerrando las
ventanas y todo... ¿qué pasa?, y de repente, te asomas a la ventana y lo ves
todo blanco, como si hubiese niebla... y... y ya me dijo mi padre que... que es
un camión, bueno camión, un armario, que va por la ciudad echando insecticida
para las cucarachas
Ángel - ¡¡joder!!
Sabrina – mi primos,
mis primos pequeños...
Ángel – eso es malo, te puedes intoxicar
Sabrina -
...iban... o sea, cuando venían de algún sitio o lo que sea, iban por la calle,
jugando a ver quién mataba más cucarachas
Ángel - ¡¡no jodas, tío!!
Sabrina – a ver, imaginate
Ángel - ¡¡que mal, ¿no?!!
Sabrina – y encima,
dormíamos en el suelo...
Ángel - ¿qué dices?
Sabrina – o sea, en
colchones, pero en el suelo... a mí, dormir en el suelo me da exactamente
igual, pero después de venir de la calle, e ir sorteando... o sea, haciendo zig-zag pa
no pisar los lunares (cucarachas)... yo tenía una obsesión con eso..., yo
decía: “Ay, voy a estar durmiendo y me va a entrar una cucaracha...”
Ángel – a ver si se me meten las
cucarachas por el lomo o algo... por la oreja... porque los bichos....
Sabrina – Ay, que
mal, que mal... me acuerdo... ¿tú sabes qué me dijo mi padre antes de...
Ángel – no, no lo sé... dímelo (ríen
recordando la conversación que habían tenido hace unos minutos sobre las
preguntas incongruentes)
Sabrina – antes de
llegar?, que nunca... porque yo cuando fui allí fue cuando conocí a la familia
de mi padre, a todos... excepto a una que estaba... dos de ellas, que fue donde
nos quedamos a dormir, que eran estudiantes y eso... más o menos, eran un
poquito más abiertas; no te creas que tanto, pero más de lo que...; y mi padre,
claro, yo no entendía; bueno sí entendía, pero decía: “¿Y qué?” (con aires de
despreocupada) ¿no?
Ángel – pero, ¿a qué te refieres?
Sabrina – pues que
si salía el tema de conversación de la religión, o de sexo o algo así, que no
hablásemos
Ángel - ¿qué dices?
Sabrina – no, no,
no, pero que es meterse en polémica ¿no?, digamos... nosotros éramos pequeñas,
tampoco... ¿qué ibas a entender de...?, tú, con la inocencia, ibas a decir
“bueno, pero si no pasa nada”, o algo así ¿no?, cualquier... Y me acuerdo que
decía que la tele la veían muy poco, por los anuncios... no sé, el típico
anuncio de... Coca-Cola, (la sopla Ángel) que sale una tía con una faldita
corta... y la quitaban. Yo no quería salir ni a la calle, tío.
Ángel - ¿por qué, te miraban mal?
Sabrina – no, era
más pequeña... iba con bermudas... claro, allí todo el mundo, iban tapás ¿no?, bueno, las jóvenes no... quiero decir, las
jóvenes iban tapás de cuello pa
abajo... siempre faldas anchas y camisolas de esas anchas... no típicas de esas
árabes con dibujitos... tonos oscuros, por lo menos donde yo estuve, y la cabeza
tapá siempre... y la cara...
Ángel - ¿tapá
como?
Sabrina – la cabeza
con pañuelo... y las muy mayores... –Ángel la sigue preguntando más acerca de
lo taparse la cabeza, no entiende lo del pañuelo, o posiblemente, quiere que
ella se lo explique- pues porque es costumbre... porque no quieren que te
vean... bahhhh
Ángel - ¿y las mayores como?
Sabrina – las
mayores ya van tapás... cuando te vas haciendo mayor,
te tapas ya y solo se te ven los ojos...
Ángel – que... que es que eso ya me
parece tan ridículo...
Sabrina – Pa ti... porque tienes mentalidad diferente...
Ángel - ¡¡no me jodas!!, entonces, ¿cómo
conozco a... la mujer de mi vida?
Sabrina – no,
Ángel, porque tienes mentalidad diferente; si a ellos les inculcan desde
pequeños que es así....
Ángel – vale, ¿y tú como conoces a la
mujer de tu vida?
Sabrina – es que
allí no es... la muj.... allí no hay historias de la
mujer de tu vida, ni nada de eso; allí los padres... o sea, allí los padres
hacen... ¿Cómo se dice?... mi hija se casa con tu hijo... tal... se conocen el
día de la boda,...
Ángel – pero vamos a ver... pa mi eso es en
Sabrina – pues sí...
y peor, Ángel, y peor... y hay sitios que muchísimo peor; ¿pues no las hacen a
las niñas la....?
Ángel - ...la ablación, coño... allí
Sabrina - ¿y no hay
tías que ni siquiera se las ven los ojos...?, A ver... ¿dónde es...?
Ángel – yo no me puedo casar con una
persona... sí, que van con la rejilla esa –contestando a Sabrina-
Sabrina - ¿...en
Afganistán... Pakistán...?
Ángel – Sí, por ahí, ¿no?... Yo no me
puedo casar con una persona que no haya visto en mi vida y que no esté
enamorado de ella... eso pa empezar...
Sabrina – Pero,
vamos a ver, Ángel...
Ángel – o sea, yoooo...
no sé, a mí me puedes traer a la tía más buena del mundo que... me la chupa,
tío; o sea, a lo mejor dentro de un año, llegaré a quererla...
Sabrina – pero
Ángel... no se trata de que...
Ángel – pero... ¿y tengo que estar casao con ésta...? no sé...
Sabrina – pero si
allí es la religión así...
Ángel – ¿me das un camello y ya está...?
Sabrina – la
religión no, la cultura es así allí... y se la inculcan a las niñas desde
pequeñas...
Ángel - ¿y a ti te parece bien eso?
Sabrina – no, claro
que no... ¿Cómo me va a parecer bien?
Ángel - ¿y a ellos les parece bien?
Sabrina – pues
claro...
Ángel – no entiendo...
Hay un momento en que Ángel
le cuenta a Sabrina lo que le ocurre a una pareja en
su viaje de novios a Turquía:
Ángel - el taxista raptó a la novia
mientras que el chico se bajó para pagar, el taxista arrancó el coche y se la
llevó, ¿te imaginas tío?... para volverse loco...
-ella al principio no le
entiende muy bien lo que pasó, y Ángel la pone un ejemplo práctico-
Ángel - ...pues tía, imaginate
que vamos tu y yo... y yo me bajo para pagar al taxi y el tío se va contigo,
¡¡¡vamos, que para que te dé algo!!!
Ángel estaba feliz, había
pasado un buen día con su niña, casi todo arreglado, pero estaba
"sensible" y melancólico. Paseaba por la casa, vestidito de azul
celeste, con el gorro. Va a la cocina, y allí están Eva y Emilio haciéndose
carantoñas.
Emilio - Hola Tous,
te veo raro...
Ángel - si... es que estoy muy Emilio...
Eva y Emilio se sonríen y
Emilio le contesta que todos creen que allí no les va a pasar... y tal y cual.
Las parejitas se han metido
en la cama y están jugando al pictionary; otras,
masajitos, buen rollo y viva el amor. Mientras Ángel y Sabrina
están en su cama charlando que no veas...
Así lo dejamos por hoy. Las
parejitas tontean, Sabri y Ángel charlan "en
silencio" han limado asperezas y parece que la chica ha superado su crisis
emocional, por lo tanto esto vuelve a ser el rollito habitual... el resto,
juega al parchís...